Baby Lasagna. | Jessica Gow

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Eurovisión 2024 abre este martes la competición oficial con la primera de sus semifinales y también la primera prueba de fuego para el que se ha convertido en uno de los favoritos a la victoria, el croata Baby Lasagna con su tema 'Rim Tim Tagi Dim'. Con su estribillo pegadizo y machacón, su combinación de rock a lo Rammstein con elementos de pop punk y de electrónica industrial, este artista destacó desde prácticamente su elección y muchos señalaron las similitudes con el finés Käärijä, que acarició el triunfo en 2023 al acabar en segundo lugar tras la sueca Loreen.

Junto a él, también los pronósticos dan un lugar privilegiado al dúo ucraniano integrado por Alyona Alyona y por Jerry Heil, en parte por la fuerza de su tema 'Teresa & Maria', en parte por la inercia del apoyo popular a este país que sigue compitiendo en Eurovisión pese los estragos de la invasión rusa.

Croacia y Ucrania no deberían tener problemas este martes en su actuación en el Malmö Arena para lograr su pase a la final que tendrá lugar en este mismo espacio el próximo sábado, 11 de mayo, pues esta es la semifinal a priori menos reñida.

Entre los participantes que tampoco deberían tener dificultad para clasificarse se encuentran la irlandesa Bambie Thug con 'Doomsday Blue'. Su candidatura empezó en la zona gris de las casas de apuestas y a día de hoy figura en el "top 10", aunque no será del gusto de todos su propuesta de "ouija pop", con elementos góticos en su sonido y en su estética drag.

Hasta la final también deberían llegar también sin problemas el lituano Silverter Belt con su electrónico 'Luktelk' y la propuesta humorística y ochentera de los fineses Windows95man con 'No Rules'. Quizás también la eslovena Raiven con 'Veronica' o los australianos Electric Fields con 'One Mikali'.

Ocho países de los 15 que actuarán lograrán llegar a la final, lo que en el otro lado de la historia no parece que vaya ser el caso ni de la portuguesa Iolanda con 'Grito' ni de la artista Tali con 'Fighter', con la que Luxemburgo, miembro histórico de Eurovisión, vuelve al festival después de 30 años de ausencia.