El jugador del Atlético Baleares Alberto Gil conduce el balón durante el partido ante el Pontevedra en el Estadi Balear. | Miquel Àngel Borràs

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O Vao pone a prueba el fondo de armario del Atlético Baleares, que desafía a una de las sensaciones de la temporada condicionado por las bajas. Los blanquiazules visitan este domingo (12:00/IB3) uno de los mejores locales de la competición, el Coruxo, en busca de su segundo triunfo consecutivo a domicilio y un nuevo impulso que les afiance en lo más alto de la clasificación.

Sin el sancionado Alberto Villapalos y con la enfermería repleta, Manix Mandiola se ve obligado a componer su particular rompecabezas para hacer frente a una salida exigente. No en vano los gallegos no pierden un partido como locales desde la segunda jornada, cuando cedieron ante el Internacional de Madrid.

Xavi Ginard seguirá bajo palos ante la ausencia de Manu Herrera, que sufre una fisura en un dedo de la mano y el metal del juvenil Tomeu aguardará su oportunidad en el banquillo.

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Los problemas crecen en la zona ancha. Sin Villapalos ni Jordan, que han sido titulares el grueso de la temporada, todo apunta al relevo natural de Marc Rovirola por el escocés y a que Óscar Gil adelantaría su posición para interpretar el rol del primero. El cambio de ubicación del jugador cedido por el Racing devolvería al eje de la zaga a Guillem Vallori.

Los problemas físicos de David Haro, junto a las bajas conocidas de Jorge Ortiz y Samuel Shashoua, también invitan a que otro defensa adelante su posición. José Peris se encargaría de interpretar el rol del extremo catalán en la banda izquierda, mientras que Jon Aurtenetxe recuperaría la titularidad en el lateral izquierdo.

Gabarre asumirá de nuevo la responsabilidad rematadora, una faceta a la que se ha sumado en las últimas jornadas Gorka Iturraspe, que jugará por detrás del punta. Alberto Gil ocupará la banda derecha completando un once de garantías, aunque uno de los principales hándicaps de los balearicos es la escasez de efectivos en el banquillo.

Los balearicos tienen claro que necesitan sacar a relucir su versión más competitiva ante un rival crecido pese a llegar al encuentro tras caer la pasada jornada en su duelo ante la UD Ibiza. El cuadro gallego quiere aferrarse a las posiciones de privilegio tras su gran arranque 2020. Los vigueses, que no pueden contar con el lateral Manu por sanción, destacan por una notable seguridad defensiva y por el buen rendimiento que saca a los goles que marca.