El exseleccionador Sub 21, Albert Celades, este miércoles, durante su presentación como nuevo entrenador del Valencia CF en el estadio de Mestalla. | Miguel Ángel Polo

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Es septiembre, pero Valencia sigue de Fallas. Peter Lim ha decidido prender fuego a un proyecto exitoso y decapitar al tándem con el que su club había recuperado estabilidad y prestigio. Marcelino García Toral, el entrenador que conquistó la Copa del Rey y dos clasificaciones consecutivas para la Liga de Campeones, fue despedido durante la jornada de este miércoles por decisión expresa del propietario. El movimiento de Lim es un jaque a Mateu Alemany Font, apartado de la toma de decisiones estratégicas y que parece vivir sus últimos días como director general de la entidad che.

Alemany —por encargo del presidente Anil Murthy— fue quien tuvo que comunicar a Marcelino la decision adoptada el pasado fin de semana en Singapur —durante el transcurso de una reunión a la que el ejecutivo mallorquín no fue convocado—, pero se enteró por los medios de comunicación de la eleccion de Albert Celades para el banquillo. Toda una humillación para el tipo que durante las dos últimas temporadas ha manejado los hilos en el Valencia.

Es una evidencia que Peter Lim también quiere quitarse de encima a Mateu Alemany y ha decidido pasar a la acción. Cuando apenas se han consumido tres jornadas de Liga, la embestida del magnate asiático ha sido violenta. Se ha llevado por delante al preparador asturiano y ha dejado a oscuras a Mateu Alemany.

La actitud desafiante que ha exhibido Marcelino durante sus últimas ruedas de prensa, en las que también ha dejado en entredicho la figura de Peter Lim, han agotado la paciencia del dueño del Valencia, si bien el gran incendio arrancó meses atrás.

Alemany y Marcelino, que durante las dos últimas temporadas habían operado con total libertad, vieron como la actitud de Peter Lim, que mantiene una estrecha relación con el agente de jugadores Jorge Mendes, cambió radicalmente durante este verano. Llegada la hora de abordar los refuerzos, la propiedad puso sobre la mesa los nombres de Nicolás Otamendi, Radamel Falcao, Rafael Leao y Nabil Fekir, que fueron rechazados por Alemany y Marcelino. La dirección deportiva propuso las opciones de Maxi Gómez, Denis Suárez y Rafinha, aunque sólo llegó el delantero uruguayo.

La postura de Alemany y Marcelino crispó sobremanera a Lim, que a finales de julio tomó la decisión de liquidar al expresidente del Mallorca. Murthy fue el encargado de negociar la rescisión del contrato del abogado nacido en Andratx. No hubo acuerdo y por el camino Marcelino amagó con marcharse si Mateu Alemany era despedido. Una posterior cumbre en Singapur parecía haber devuelto la paz en los despachos, pero todo resultó efímero.

A las pocas semanas, Alemany bloqueó el traspaso de Rodrigo al Atlético de Madrid —acordado entre Peter Lim y Gil Marín— y Marcelino García Toral continuó mostrando un perfil combativo en la sala de prensa. El parón de la Liga ha dado tiempo al propietario para buscar un sustituto —Celades— y tomar el control del club.