Fernando San Emeterio disputa un balón con el jugador inglés Deng | Juanjo Martín

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ESPAÑA (19 19 22 26): Pau Gasol (21), Rudy (11), Navarro (3), Calderón (2) y Marc Gasol (18) -equipo inicial-, Reyes (10), San Emeterio (2), Ricky (4), Ibaka (8), Claver (4), Llull (3) y Sada.

GRAN BRETAÑA (16 16 13 24): Lenzly (2), Deng (17), Freeland (4), Reinking (9) y Clark (14) -equipo inicial-, Adegboye (8), Van Oostrum, Sullivan (5), Boateng (2) y Johnson (8).

Àrbitros: Zoran Sutulovic (MNE), Sergey Mikhaylov (RUS) y Robert Vyklicky (CZE). Ibaka (min.34) y Boateng (m.36) fueron eliminados por cinco personales.

La tercera victoria consecutiva, esta vez contra Gran Bretaña por 86-69, certificó ayer el pase de la selección española a la segunda fase del Europeo de Lituania, un pase que llegó de la mano de una mejoría en el juego, en la defensa y en las sensaciones.

Con Pau Gasol anotado los cuatro primeros puntos del partido y una defensa más activa y decidida, la selección española comenzó a mostrar signos de mejora en su juego. Sólo el balón que parecía no querer entrar en el aro británico impidió que el marcador se disparase a favor. El 9-2 a los 4 minutos de partido habla de la efectividad de la defensa española; pero el ataque, aunque con cierta fluidez, por momentos, no encontró la culminación de la efectividad en el tiro y por ahí comenzó la remontada inglesa, que dejó el marcador en 19-16 al término del primer asalto del encuentro.

Canastas sencillas se salían del aro y hasta segundas y terceras ocasiones no se consumaban por milímetros. Ante tanto error, los británicos se pusieron por delante, 19-21, nada más comenzar el segundo cuarto. Felipe Reyes y Navarro salieron al rescate y el equipo volvió a coger las riendas del partido con veloces contragolpes tras robos de balón (34-25, min.16). Pero el lanzamiento exterior siguió sin querer entrar y ambos equipos repitieron parcial con otro 19-16 y un 38-32 global al término de la primera parte.

España estaba jugando los mejores minutos del Eurobasket pero los problemas en el tiro estaban minimizando las buenas sensaciones del equipo.

El paso por vestuarios sirvió para asentar ideas y para que el equipo español saliera con la firme convicción de convertir en puntos la sensación de superioridad sobre los británicos.

A los 24 minutos, 50-36. En apenas cuatro minutos, España desniveló el partido con pases interiores entre pívots, entre hermanos, entre los Gasol.

En el último periodo la selección alcanzó 21 puntos de diferencia (71-50, min. 33) y supo jugar con ese margen, dando descanso a los titulares y reservando fuerzas para mañana contra Lituania (20.00 horas), que será cuando comience de verdad el Europeo para España.