Nene Hilario lucha por un rebote con Felipe Reyes y el mallorquín Rudy Fernández durante el partido de ayer. | Jorge Zapata

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La selección española venció y convenció ante Brasil, a la que derrotó por 63-82, mostrando su poderío con el liderazgo de un Pau Gasol magistral, autor de 26 puntos, con lo que ya es primera e invicta del grupo A del Mundial de baloncesto que se está disputando en Granada.

El equipo español comenzó muy enchufado y con un gran porcentaje en el tiro exterior, aunque la vanguardia de la batalla se estableció entre los pívots de ambos equipos. Un duelo NBA entre Pau y Marc Gasol por un lado y Nene Hilario y Tiago Splitter por el otro.

Los pívots españoles decantaron la balanza a su favor y Navarro y el mallorquín Rudy Fernández no sólo cumplieron en defensa, sino que vieron aro con facilidad, de ahí la cabalgada que inició la selección en el marcador, pasando de un 2-8 (min.2) a un 8-20 (min.6), que hizo saltar las primeras alarmas en Brasil. Así las cosas, el primer cuarto acabó con un 14-30 representativo de las diferencias que marcó España y de su poderío.

Brasil apretó los dientes y endureció, literalmente, su defensa, hasta el punto que consiguió descentrar por un instante a los jugadores de la Roja, incrédulos por que el arbitraje fuera tan permisivo. Las consecuencias fueron un 9-1 (23-31) en los 3 primeros minutos del segundo periodo, hasta que la selección tiró de carácter e igualó la puja de los brasileños restañando ventajas superiores a la decena de puntos casi de inmediato, 23-36 (min.15).

Medidas

El marco de la batalla cambió cuando pocos segundos después a Marc Gasol le pitaban la tercera personal que obligó a Juan Antonio Orenga a proteger a su pívot. Serge Ibaka no tuvo problema en aceptar el nivel de dureza en el que se estaba desarrollando el partido y el marcador al descanso reflejó un 32-45.

En el inicio del tercer cuarto, los dos técnicos volvieron a sus quintetos de inicio, sabedores de la importancia de estos momentos. España salió mejor y se encontró con un inconmensurable Pau Gasol que descerrajó en apenas minuto y medio tres triples consecutivos para poner el marcador en 40-58 (min.24). Marc no se quedó atrás y con un dos más uno elevó la renta a 21 puntos, 40-61, sentenciando la victoria.

Brasil dista mucho de ser una selección vulgar y siguió luchando para mantener el nivel. La selección española, a diferencia de otras ocasiones, aceptó las circunstancias y empleó los mismos criterios, sin alterarse o detenerse a hacer la más mínima protesta. Al final del tercer cuarto, España dominó por 47-66.

El orgullo de los brasileños impidió que bajaran los brazos, mientras que España siguió con las rotaciones sin bajar la intensidad del juego, 54-74 (34,50).

España no quiso dejar el más mínimo margen a la duda y siguió trabajando, consiguiendo la máxima diferencia a 2,30 para el final (58-81) y firmando en la jugada siguiente una defensa que dejó a Brasil sin opciones de tiro.

España ganó por 63-82, demostró casi todo su poderío y es primera de grupo.