El ciclista Alberto Dainese (DSM-Firmenich) se impone vencedor en Íscar (Valladolid). | Manu Bruque

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El italiano Alberto Dainese (DSM) se llevó la palma en un esprint afectado por una caída y se impuso en la decimonovena etapa de la Vuelta a España, disputada entre La Bañeza e Íscar, de 177,1 km de recorrido, en la que mantuvo el jersey rojo de líder el estadounidense Sepp Kuss (Jumbo Visma) a dos días de llegar a Madrid. No falló el pronóstico. Hubo esprint, lo que se desvió de la quiniela fue el nombre del vencedor. El favorito era Kaden Groves, aspirante al triplete, pero una caída dejó fuera de combate al australiano. Asumieron el protagonismo el dúo supersónico de italianos Filippo Ganna y Alberto Dainese, y este último se llevó el botín, con un tiempo de 3h.42.09. Se metió en el esprint Iván García Cortina (Movistar), seleccionado para el Europeo del día 24, pero el asturiano solo pudo ser quinto.

Sin cambios en la general a falta de la etapa de la Sierra de Madrid, una clásica que llega sin grandes expectativas de batalla, pero con 10 puertos de tercera que dejan abierta una rendija a la sorpresa. Kuss, ya díez días de líder, defenderá la roja con uñas y dientes, protegido por la guardia de lujo del Jumbo Visma: Vingegaard y Roglic le siguen a 17 segundos y 1.08 minutos respectivamente. Separados por 30 segundos, los españoles Juan Ayuso, Mikel Landa y Enric Mas lucharán por la cuarta plaza, con escasas opciones de asaltar el podio. La montaña madrileña ha ofrecido etapas sorprendentes, pero esta vez la previsión favorece a la idea del triplete del Jumbo.

La etapa se lanzó desde La Bañeza, en plena Vía de la Plata, donde los 149 peregrinos de la Vuelta salieron a afrontar la penúltima opción para el esprint en la presente edición. Volvió el calor y había cierto temor por el viento, pero Eolo no apareció para provocar abanicos. En estos días, llamados de transición, de guión escrito a fuego, lo habitual es que una fuga de anónimos se apunten a una aventura sin futuro. Y eso sucedió en la etapa que comenzó en la provincia de León, pasó por Zamora y desembocó en Valladolid. Los valientes fueron Davy (Groupama), Lapeira (Ag2r), Le Berre (Arkéa) y Michal Schlegel (Caja Rural-Seguros RGA). Por aquello de evitar sorpresas y por la lógica de carrera, el Alpecin y UAE fueron los encargados de perseguir para propiciar el esprint para Kaden Groves, loco por firmar el triplete, y el colombiano Sebastián Molano. Una etapa rápida que cubrió las 3 primeras a 46,3 kilómetros/hora.

La fuga tenía hora de caducidad. Por cuestiones inherentes al maillot verde que luce Groves, el Alpecin neutralizó al cuarteto rebelde cerca de Mojados, a 19,3 kilómetros de meta, donde estaba el esprint intermedio que repartía puntos. Groves no ganó la batalla, pero fue segundo, rebañó 17 puntos y ensayó la llegada a Íscar. Íscar, en Tierra de Pinares, ya la veía en lontananza el pelotón que volaba en busca de la llegada masiva. Una localidad que echa en falta a Estela Domínguez, la joven ciclista del Sopela Women's Team, hija del exciclista profesional Juan Carlos Domínguez, fallecida atropellada en la carretera con tan solo 18 años. Todo marchaba en buen orden cuando se produjo una montonera dentro del espacio de seguridad de 3 kilómetros a meta. Uno de los damnificados fue el candidato número uno, ganador de dos etapas: Kaden Groves, ausente del festival de la velocidad en Íscar.
Sin Groves, el Ineos olió victoria con Filippo Ganna. El doble campeón del mundo contrarreloj no se había visto en oportunidad tan clara y atacó de lejos. El gigante de Verbania iba directo a levantar los brazos, pero por su derecha se coló Alberto Dainese. Le birló la gloria.

El ciclista de Abano Terme, de 25 años, se estrenó en la Vuelta, y en el Giro ha ganado dos etapas sobre un total de 5 éxitos que figuran en su palmarés. En la línea de meta, Juan Carlos Domínguez, habló para TVE. Palabras de dolor de un padre que hizo un enorme esfuerzo para ver la llegada de la Vuelta en su pueblo natal. Y sobre todo, para pedir justicia por el accidente mortal de su hija. Algo que no debería volverse a repetir. Un padre heróico. Este sábado la vigésima etapa se disputará entre Manzanares el Real y Guadarrama, de 207,8 km. Una jornada de 'clásica', con 10 cotas de tercera categoría que no ofrecen respiro en todo el recorrido. Último escollo para la proclamación de Sepp Kuss como vencedor de la Vuelta 2023