Los futbolistas del Mallorca, ayer en el Iberostar Estadi durante la última sesión de entrenamiento antes del encuentro ante el Valencia.

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Descargado de presión y con Europa de nuevo en el horizonte, el Mallorca pretende estabilizarse. Tras invadir Cornellà y poner fin a una pésima racha a domicilio, los de Laudrup quiere reconciliarse con esa sensación de conectar dos alegrías consecutivas para dejar casi apalabrada su continuidad entre los grandes del fútbol español. Los bermellones, que han vuelto a distanciarse del sótano de la clasificación, desafían en su hogar a un Valencia enérgico y atrevido, pero que viene de recorrer el camino inverso (Iberostar Estadi, GolT y Canal Liga, 18.00 horas).

Situado ante el enésimo cruce de caminos con el que se han encontrado durante la temporada, el equipo balear está obligado a definir su futuro. Ganar supondría respirar a pleno pulmón, perder definitivamente el miedo, mirar hacia arriba. Caer o empatar equivaldría alargar el suspense, aunque fuera de forma tímida, porque los números siguen avalando al grupo y a su trabajo, que le ha permitido alejarse del fuego antes de que se empiece a agravar el incendio.

Lo que parece evidente es que el Mallorca acude a la cita con mucho mejor aspecto del que mostraba hace siete días. Su exposición a costa del Espanyol le ha rejuvenecido y le permite encarar su tercera prueba de la semana con la moral a unos niveles altísimos. Además, Laudrup vuelve a manejar al plantel casi al completo.

Pocas ausencias

Aparte de Víctor Casadesús, sólo Ayoze, que había conseguido reengancharse al once en las últimas jornadas, se ha tenido que quedar fuera de la convocatoria por acumulación de amonestaciones, lo que habilitará el regreso de Kevin al once inicial. Junto al canario también se han quedado fuera el canterano Tomás Pina, que volvió a disfrutar de minutos contra el Espanyol, y el central Martí Crespí. El resto del vestuario está preparado y podría intervenir en la función de esta tarde.

Destacan además en la lista redactada por el danés los regresos de Jonathan de Guzman y Pep Lluís Martí, que vendrán acompañados de varias modificaciones en el centro del campo. Y es que, a pesar del buen rendimiento que ofreció el equipo en Cornellà, todo indica que el técnico introducirá varias permutas en el once. El mallorquín y el canadiense parecen llamados a ocupar la sala de máquinas con Pereira y Castro en las orillas, Nsue como enganche y Webó en punta. Aunque ésa es sólo una posibilidad. Las variantes del entrenador son múltiples y la buena respuesta de tipos como Joao Victor, Tejera o el japonés Akihiro Ienaga le conceden un margen notable a la hora de coser el once.

Por su parte, el Valencia tratará de volver a su agradable dinámica de resultados después del paréntesis del miércoles, cuando el Barcelona zanjó en Mestalla una racha de once jornadas invicto. Aun así, los de Emery se revolvieron con criterio y emitieron muy buenas sensaciones, lo que les reafirma como un enemigo a tener muy en cuenta. Por si fuera poco, ha visto recortado a un punto su diferencia con el cuarto clasificado (Villarreal) por lo que tampoco puede permitirse un tropiezo en Son Moix que le apartaría de su privilegiada ubicación en la franja alta.

El preparador del conjunto 'ché' cuenta con las bajas por lesión del holandés Hedwiges Maduro y del sancionado Tino Costa, mientras que Joaquín Sánchez, que padece una contractura en el glúteo medio de la pierna derecha, ha entrado finalmente en la lista de 20 convocados, si bien Emery debe hacer dos descartes. Además, tampoco estarán disponibles el lateral Miguel Brito, apartado por indisciplina, así como el Chori Domínguez, por decisión técnica. La otra gran novedad en la lista es la presencia de Aritz Aduriz, una vez recuperado de su lesión. Emery cuenta también con Bruno Saltor y Mehmet Topal, quienes, con toda probabilidad, retornarán al once inicial valencianista.