Biografia

R.C.D. Mallorca

Nombre: R.C.D. Mallorca
Año de fundación: 1916
Campo de juego: Iberostar Estadio
Capacidad: 23.142 personas sentadas
Web oficial: www.rcdmallorca.es
Propietario: Robert Sarver
Presidente: Monti Galmés
Consejero Delegado: Maheta Molango
Consejeros: Robert Sarver, Andy Kohlberg, Steve Nash y Utz Claassen
Director deportivo: Javier Recio
Entrenador del primer equipo: Javier Olaizola
Entrenador del segundo equipo: Pepe Gálvez

José Ramis de Ayreflor, Luis Sitjar, Andrés Homar, Antonio Buades, Jaime Roselló Barón de Vidal, Pablo Servera y Miguel Contestí son algunos de los nombres de los presidentes que han dirigido el RCD Mallorca. El club fue fundado el 27 de febrero de 1916 con el nombre de Alfonso XIII FBC y con Adolfo Vázquez Humasqué como cabeza de la junta directiva. El 14 de abril del mismo año, en las primeras elecciones del club, se eligió al primer presidente, Antonio Moner. Poco después, S.M. el Rey Alfonso XIII honraría al equipo con el título de Real Sociedad, nombre que mantuvo hasta que en 1931 cambió a Club Deportivo Mallorca y que en 1949 modificaría por Real Club Deportivo Mallorca.

En 1917, la Federación catalana admitió al Real Sociedad Alfonso XIII para formar parte del campeonato de segunda liga. Y tras ese año pasó los siguientes jugando una serie de torneos locales. Tras el paro deportivo, debido a la Guerra Civil, en 1936 se constituyó la Segunda División, de la que formaba parte el club. En septiembre de 1945 se inauguraba Es Fortí, que ese mismo año pasaría a llamarse Lluís Sitjar en honor a la persona que tres años antes había impulsado la creación del campo.

Durante la década de los 50, unos altibajos en el club obligaron al Mallorca a descender a Tercera y volver a Segunda constantemente, hasta que la llegada de Jaime Roselló Pascual a la presidencia dio un cambio radical a la entidad, tras despedir a casi toda la plantilla, y propició una escalada desde Tercera hasta Primera, un hito que se consumó el 17 de abril de 1960, 44 años después de la fundación del club. No consiguió mantener la estabilidad en la máxima categoría y se movió entre el descenso y el ascenso en los siguientes años, llegando incluso a militar en Tercera División y de estar al borde de la desaparición a finales de la década de los 70 debido a una grave crisis económica. La llegada de Miquel Contestí a la presidencia evitó el desastre y la recuperación del club resultó notable. El equipo volvió a desfilar por la Primera División y alcanzó su primera final de la Copa del Rey en 1991, con Serra Ferrer como técnico, cayendo ante el Atlético en la prórroga.

Tras la conversión de la entidad en Sociedad Anónima y un lustro en Segunda División, el Mallorca regresaría a las portadas. Primero, con el ascenso al término de la temporada 1996-97 y, doce meses después y de la mano de Héctor Cúper, con la disputa de su segunda final copera, un duelo épico que acabo perdiendo en la tanda de penaltis ante el Barça, tras jugar la prórroga con sólo nueve futbolistas. En junio de 1998, Antonio Asensio y el Grupo Zeta, que habían adquirido el club tres años antes por mediación de Bartolomé Beltrán, apostaron por un nuevo proyecto, con Guillem Reynés en la presidencia, que arrancó con la conquista de la Supercopa de España -el primer título oficial de su historia- y culminó con la disputa de la final de la Recopa de Europa en su primera participación en competición europea. El 21 de agosto de 1999 se disputó el primer partido en Son Moix, el que se convertiría en el estadio del equipo mallorquín hasta día de hoy.

Con la llegada del nuevo milenio, Mateo Alemany asumió la presidencia del club bermellón por deseo expreso de Antonio Asensio y el equipo firmaba la mejor temporada de su historia (3º), con Luis Aragonés en el banquillo. El 28 de junio de 2003, el Mallorca logró el título más importante de su historia, la Copa del Rey, tras vencer en la final al Recreativo en una noche mágica de Samuel Etoo, autor de dos goles y sin duda uno de los jugadores más emblemáticos que han desfilado por la entidad.

Semanas más tarde, el club regresó a manos mallorquinas, con la incursión de un grupo de empresarios encabezados por Bartomeu Cursach, primero, y posteriormente por Vicenç Grande. El dueño del Grup Drac se convirtió en el máximo accionista del club durante tres años (2005-08) hasta que se vio obligado a abandonar la entidad debido a sus problemas empresariales. Tras una breve etapa en la presidencia de Joaquín García, el Real Mallorca regresó a las manos de Mateo Alemany el 14 de enero de 2009. Deportivamente el equipo se dirigía al abismo, pero Alemany consiguió el objetivo de tranquilizar al entorno y se certificó con solvencia la salvación. A la conclusión de la temporada empezó de nuevo a dibujarse la posibilidad de vender el club y una vez más la polémica y el conflicto marcó la compleja operación.

Alemany, que se había hecho con las acciones de Vicenç Grande, negoció con el empresario madrileño Carlos González. Tras un verano interminable, la operación se rompió a las puertas de la notaría. Antes e incluso después, entró en escena Serra Ferrer, pero las negociaciones se truncaron y las relaciones entre las partes quedaron deterioradas. En agosto, cuando todo apuntaba a que nada ocurriría, apareció la familia Martí Mingarro para hacerse con el Real Mallorca.

Alemany abandonó el Mallorca y la entidad pasó a estar dirigida por Javier Martí Asensio. Antes de las navidades de 2010, el abogado mallorquín se veía forzado a regresar otra vez al club para rescatarlo de una administración desastrosa y reactivar una nueva venta. Los presidentes fueron sucediéndose uno tras otro: Tomeu Vidal, Miquel Vaquer... hasta llegar al verano de 2010, cuando de nuevo se reactivaron las negociaciones con Serra Ferrer y esta vez sí, la venta al exentrenador quedó cerrada.

A partir de ahí todo se fue sucediendo a velocidad de vértigo. Pep Pons fue el primer presidente del nuevo proyecto, pero fue destituido al poco de ser nombrado. Jaume Cladera le sustituyó. El primer año mantuvo la categoría gracias a la victoria del Valencia en Riazor. La siguiente se acercó a Europa y en la temporada 2012/2013 el desastre institucional, social y deportivo tuvo el peor final posible: El descenso a los infiernos. Una estancia en la categoría de plata que se ha prolongado más de los esperado, y que por poco le cuesta al Mallorca el descenso a Segunda División B.

En 2015 el alemán Utz Claassen se hizo con el porcentaje mayoritario de títulos del club, pero un año después dio entrada al grupo que lidera el empresario estadounidense Robert Sarver a través de una operación de ampliación de capital, aunque Claassen se mantiene como presidente en un año, 2016, muy especial para el RCD Mallorca, ya que celebra el centenario de su fundación.