Un activista sostiene un cartel que reza: 'Macro-Granjas holocausto' durante una concentración de activistas en defensa de los animales en la Puerta del Sol | Fernando Sánchez - Europa Press

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Activistas de Igualdad Animal han llevado a cabo este sábado en la Puerta del Sol una acción de protesta para pedir el fin del sufrimiento de los cerdos con imágenes de estos animales mutilados y maltratados en granjas.

Más de 150 activistas se han sumado a esta protesta de Igualdad Animal a partir de las 11.30 horas en la Puerta del Sol mostrando estos carteles que parten de una investigación de la Fundación Igualdad Animal sobre las pésimas condiciones a los que se somete a estos animales en las granjas.

«Es urgente que la protección de los animales de granja esté en la agenda política. No podemos permitir que el interés económico de la industria ganadera esté causando este terrible maltrato animal a millones de animales y además esté destruyendo el planeta», ha indicado el cofundador y director de Comunicación en Igualdad Animal, Javier Moreno.

Durante el acto, además, han sido expuestos atriles con instrumentos reales con los que se mutila y maltrata a los cerdos en las granjas, como picanas eléctricas, pinzas de castración o alicates de corte de dientes.

Según explica Igualdad Animal, una máquina de corte de rabos, empleada para cortar el rabo a los lechones, un procedimiento que, según denuncia, «suele hacerse sin anestesia» y puede provocar «infecciones e inflamaciones y formación de neuromas en la punta de la cola que causan dolor y deficiencia para ganar peso».

A pesar de que la legislación prohíbe el corte de rabos de forma rutinaria, una auditoría de la Comisión Europea realizada en España durante el año 2017, estima que el raboteo en las explotaciones afecta al 98,5% de los cerdos, apuntan.

También una pinza de castración, que se utiliza para abrir o dilatar un anillo de goma, especialmente entre animales jóvenes de menos de tres meses. Según explican desde Igualdad Animal, el escroto se pasa a través del anillo y este se libera quedando sujeto al cuello del escroto. La presión ejercida por el anillo impide el riego sanguíneo haciendo que el tejido se seque y se caiga, detallan.

En un comunicado, Igualdad Animal ha indicado que en España se crían más de 56 millones de cerdos al año, la mayoría de los cuales pasan la vida encerrados en granjas industriales.

Aunque existe normativa para proteger a los cerdos, hay una alta tasa de incumplimiento, reseña el colectivo, que cita como por ejemplo que se les someta a «procedimientos dolorosos como la mutilación de cola sin anestesia», además de «las condiciones propias de la explotación intensiva provocan que muchos animales mueran en las granjas o se encuentren enfermos y lesionados».

60 años hasta una inspección

En este contexto, Igualdad Animal ha apuntado que pueden pasar 60 años para que una granja sea inspeccionada en España. Según sus datos, las inspecciones para controlar el bienestar animal sólo alcanzaron al 1,67% de las granjas objeto de control en 2021, 2881 granjas del total de 172079 objeto de control.

Además, reseña, en más del 30% de las granjas inspeccionadas en 2021 se detectaron incumplimientos «y las inspecciones se realizan con un preaviso de entre 48 y 72 horas».