Foto de archivo de la galería La Caja Blanca de Palma en una Nit de l'Art. | Teresa Ayuga

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Que el arte contemporáneo vuelva a «espacios cerrados, galerías y museos» y aplicar «un criterio de calidad», no «el de que todo valga», será la principal novedad de la Nit de l'Art de Palma 2012, un evento que no quiere morir de éxito y que, ante «la magnitud» que alcanza año tras año, se plantea «poner límites para seguir progresando». Así lo explican Rosa Vanrell y Pep Pinya, presidentes de las asociaciones de galeristas AIGAB y ART Palma, respectivamente. La próxima cita será el 20 de septiembre.

Tras 15 ediciones en las que la Nit de l'Art se ha convertido en el acontecimiento cultural por excelencia de la ciudad, sus inventores y promotores, los galeristas, saben muy bien qué esperan de su criatura: «Recuperar el espíritu con el que nació, la promoción del arte contemporáneo en espacios privados y públicos, pero no en la calle», apunta Pinya.

«Tenemos que ser coherentes y no perder el concepto de la Nit de l'Art», señala Vanrell, quien añade que «ante el aumento de demandas para exponer [en la calle] que han llegado, por ejemplo a la asociación, o al Ajuntament, que es a quien se solicita la ocupación de vía pública, habrá que establecer un seguimiento a todas estas solicitudes», o «un consenso», come dice Pinya.

Aunque pueda parecer lo contrario, estas declaraciones no son excluyentes. «No van en contra de nadie», aclaran, «todo el mundo es libre de exponer y estamos encantados de que la cosa crezca, pero no en la calle, ese no es el espíritu con el que nació la Nit de l'Art».

También en la Concejalía de Cultura, su responsable, Fernando Gilet, opina que «La Nit de l'Art es un escaparate de una ciudad comprometida con la cultura» que, en este caso, «nace de la iniciativa privada». Gilet reconoce que, alrededor de la misma, que «es un éxito in crescendo , surgen iniciativas, interés por participar» y que, al mismo tiempo, «hay que velar por la calidad». De ese modo, las asociaciones de galeristas y Cort toman decisiones «con consenso» y cuando el Ajuntament recibe una petición «consultamos con los organizadores». De momento, según confirma Gilet, la entidad Artevisión, que agrupa a un amplio conjunto de artistas y artesanos, sale de la Plaça del Mercat y pasa a la Plaça Major debido a que «es una actividad que ya tiene cuatro antecedentes [cuatro ediciones]; se desplaza del centro y se reubica en un espacio que ofrece mejores características», dice Gilet.

¿Todo esto quiere decir que el día 20 por la noche las calles de Ciutat estarán vacías de actividad? Pues no. Habrá conciertos, que patrocina Cort, o «una sorpresa» que Gilet prefiere no desvelar «aunque tampoco quiero generar grandes expectativas». Y lo que pueda surgir hasta entonces será «por consenso».