Vista de una de las salas donde se expone la obra del artista que vivió en Mallorca.

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La exposición Miró: La experiencia de mirar que desde el pasado 13 de febrero se puede visitar en el Seattle Art Museum de la ciudad norteamericana, ha recibido casi treinta mil visitantes en poco más de un mes desde su apertura. La muestra, organizada por el Museo Reina Sofía, está compuesta por medio centenar de pinturas y esculturas de los fondos del museo que exploran la última etapa de Joan Miró. Se trata de una colección de obras realizadas entre 1963 y 1983 que dan testimonio de la creatividad de este artista universal, que ya había experimentado con la escultura en periodos anteriores.

Es precisamente al final de su vida cuando la pintura y la escultura inician un diálogo directo entre sí, tema principal de esta exposición sobre la que su comisaria Carmen Fernández, señala lo siguiente: «A partir de los años sesenta, la escritura definitiva de su obra, que presenta esta exposición, como una sintaxis conjugada en dos y en tres dimensiones, reflejaría un mundo en el que, en las palabras del pintor, 'todo se vuelve insólito, inestable, nítido y embrollado al mismo tiempo'.