Jorge Campos, candidato de Vox a la presidencia del Govern, en un mitin. | @voxbaleares (Twitter)

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El candidato de Vox a la presidencia del Govern de Baleares en las elecciones del próximo 28 de mayo, Jorge Campos, ha defendido el Ejecutivo de Castilla y León, donde gobierna su formación junto al PP, como «modelo que funciona y es muy beneficioso para los ciudadanos» y, por tanto, como fórmula de gobierno que podría aplicarse en las Islas tras los próximos comicios. Así se ha pronunciado el cabeza de lista de la formación en una entrevista con Europa Press, al ser preguntado por los futuros pactos electorales que se podrían plantear en el archipiélago tras las votaciones. Además, Campos ha incidido que Vox no se presenta a las elecciones para «ocupar sillas», sino para «defender y llevar a cabo los principios y valores que han defendido en el Parlament durante los últimos cuatro años». Por tanto, ha remarcado que la intención de su partido es «retirar las políticas socialistas que tanto daño hacen a la población». «La única forma de que las políticas de izquierdas no se lleven a cabo es que Vox esté en un gobierno, por eso el modelo más interesante es el de Castilla y León», ha explicado, aunque también ha añadido que eso se tendrá que ver «con los resultados electorales y la correlación de fuerzas de cada uno».

En ese sentido, al ser cuestionado por si descartan la fórmula de la Comunidad de Madrid, donde el partido se mantuvo fuera del gobierno de Isabel Díaz-Ayuso tras las elecciones de 2021, Campos ha incidido en que en las comunidades donde han sido «generosos», como Madrid o Andalucía, «después el PP no ha respetado a los votantes de Vox». «Si Vox llega a acuerdos con el PP y no se cumplen, que es lo que ha sucedido en Madrid y Andalucía, es inaceptable, porque los pactos son para cumplirlos y esa es la primera premisa», ha matizado. En cuanto a las líneas rojas de Vox para un posible futuro Ejecutivo con el PP en Baleares, el representante del partido ha afirmado que su partido «no pondrá ninguna», sino que «defenderá su programa electoral» pero para concretar los pactos pide esperar al 28M. Campos también ha aclarado que, en caso de necesitar los escaños de El PI para formar Govern, su formación no llegará a acuerdos con este partido porque «El PI es catalanista, extremista, que está de acuerdo con la prohibición de escolarizar a un niño en la lengua oficial del Estado en Baleares y no se ha visto defensa más encendida de la entidad progolpista Obra Cultural Balear (OCB), que las hechas en el Parlament por El PI».

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«La alternativa a Armengol pasa por Vox»

Preguntado por las perspectivas del partido para las elecciones autonómicas, insulares y municipales, el aspirante al Govern cree que, según lo que han publicado las diferentes encuestas, son «buenas y demuestran que la alternativa a Armengol pasa por Vox». «El crecimiento de Vox en las elecciones del 28M será el mismo en todas las instituciones a las que se presenta y, pese a que habrá que esperar al resultado, podemos ser la fuerza que más crezca en Baleares», ha argumentado Campos. El candidato ha concretado algunas cuestiones que abordaría un posible gobierno en el que participara Vox como son «la creciente inseguridad» que, a su juicio, «sienten los ciudadanos, una rebaja fiscal importantísima porque los ciudadanos no llegan a final de mes y esto se relaciona con la altísima inflación, que es consecuencia de las políticas de izquierdas». «En el aspecto educativo, que también lo sufren los ciudadanos, hay que derogar la Ley de Educación balear, la Ley de Normalización Lingüística para recuperar la libertad de la elección de lengua en la enseñanza», ha aseverado. Por otro lado, en sanidad ha manifestado que hay que «mejorar la gestión y contratar más médicos», algo que se podría conseguir con «gestión eficiente del dinero público» y al «eliminar el requisito de catalán».

En cuanto a la vivienda, ha argumentado que se tiene que derogar «el marasmo normativo» que genera «inseguridad jurídica» y ha puesto el ejemplo de la legislación que «pretende limitar el precio del alquiler», calificada de «fracaso» en los lugares aplicados, porque «acaban con el alquiler». También ha situado entre sus prioridades habitacionales la construcción de Viviendas de Protección Oficial (VPO), la expulsión de los okupas de los inmuebles «en 24 horas» y «liberalizar suelo para poder construir en todas las zonas que se pueda, excepto en aquellas protegidas medioambientalmente». «Cuando Vox habla de liberalizar el suelo es ponerlo al alcance de los que puedan construir, tanto VPO, como iniciativa privada, las 20.000 o 30.000 viviendas que hacen falta en Baleares y no están en el mercado, porque hay suelo de sobra pero hay una normativa que impide utilizarlo, lo que hay que hacer es derogar esa normativa», ha remarcado, y ha subrayado que esto «rebajaría los precios». El candidato ha señalado que estas nuevas edificaciones no tiene porqué suponer un peligro para el medio ambiente, ya que su planteamiento es un «desarrollo urbanístico ordenado y respetuoso» y se ha contrapuesto al Govern, que, desde su punto de vista, «se llena la boca de ecologismo y es el que más perjudica al medio ambiente, con el abandono de espacios públicos, vertidos de aguas fecales o al favorecer parques solares en lugares protegidos».

En Baleare sno hay saturación turística, sino «sensación de saturación»

Sobre el modelo turístico, Campos ha opinado que en Baleares «no hay saturación turística» durante el verano, sino «falta de gestión de los flujos turísticos» porque «el Govern no sabe gestionarlos y esto provoca sensación de saturación». «La sensación de saturación del verano está provocada por el propio Govern, ya que por ejemplo la Via de Cintura está atascada todo el año, con los vehículos de los residentes, por unas políticas de movilidad nefastas, que impiden cualquier tipo de movimiento», ha resaltado. Por ese motivo, ha incidido en que si en temporada alta vienen más personas a Baleares y hay un «atasco perpetuo, la situación es mucho peor», por lo que Campos cree que echar la culpa de eso a los visitantes es «un engaño». No obstante, no se ha mostrado partidario de ampliar la planta hotelera, ya que, a su juicio, se podría acoger estos turistas con los establecimientos actuales en temporada baja. También ha pedido regular la actividad de los pisos turísticos y que, en las viviendas plurifamiliares, sean las comunidades de vecinos las que decidan si quieren alquiler vacacional o no. Una actividad que, según Campos, «no afecta al precio de la vivienda en Baleares».