Una mujer libia reconstruye un retrato dañado del líder libio, Muamar al Gadafi, en el interior de la embajada libia en Manila. | DENNIS M. SABANGAN

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«Vivo o muerto». El Consejo Nacional de Transición (CNT) busca a Muamar el Gadafi sea como sea, y ofrece amnistía social y una recompensa de alrededor de un millón de euros para quien lo capture o lo mate. Quien capture o mate a Gadafi obtendrá amnistía social o perdón «por cualquier crimen que haya cometido» y una recompensa de 2 millones de dinares libios (un millón de euros aproximadamente) que ha ofrecido un empresario de Bengasi. Los rebeldes quieren al mandatario «vivo o muerto», según explicó ayer Mustafá Abdel Jalil, presidente del CNT, al diario La Repubblica.


El dirigente afirmó que «la era de Gadafi ha terminado, aunque todo acabará cuando sea capturado y condenado por los crímenes que ha cometido». Los libios pretenden juzgarlo en su país antes de entregarlo al Tribunal Penal Internacional (TPI), que lo acusó en mayo de crímenes de guerra.


Abdel Hafiz Ghoga, portavoz del CNT, corroboró esta información: «Estamos decididos a capturar a Gadafi para juzgarle en Libia antes de que sea sometido a juicio en el TPI». De hecho, el rebelde está seguro de que el que fuese conocido como 'El líder' sigue en el país africano: «Si no está en Trípoli, podría haber escapado hacia el centro o el sur del país». Más allá de sus fronteras... «Es imposible».

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Resistencia


Mientras, el oeste de Trípoli permanece bajo control de los rebeldes y los accesos a la ciudad desde Al Zawiya están completamente asegurados, aunque los milicianos admiten que hay bolsas de resistencia gadafista al sur de la ciudad, en torno al aeropuerto. Confiados en la victoria definitiva, los rebeldes libios se aprestan a iniciar una compleja y larga transición mientras preparan el asalto a Sirte, ciudad natal de Gadafi, y ultimo bastión que leal al antiguo régimen.


Según Abdala Abu Arafa, uno de los portavoces castrenses de la oposición, los insurrectos han iniciado un proceso de negociación con jeques y líderes tribales de la urbe para que ésta se entregue sin derramamiento. El proceso comenzó el martes, escasas horas después de que los rebeldes asaltaran y tomaran las fortaleza de Gadafi, y ahora se haya parado a la espera de la respuesta de los rectores de la ciudad, que han pedido tiempo, explicó el militar.