Un agente de policía hace guardia ante la sede de la Bolsa de Nueva York, uno de los puntos más vigilados de la ciudad. | Reuters

TW
5

El Gobierno de EEUU aseguró ayer que existe una amenaza «creíble y específica», pero «no corroborada», de un atentado en el país en coincidencia, mañana, con el décimo aniversario de los ataques terroristas del 11-S, por lo que las autoridades decidieron reforzar las medidas de seguridad y la vigilancia.

La secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, y el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, comparecieron juntos en esa ciudad para alertar de que la amenaza «existe», es «creíble y específica», pero no está «confirmada».

Según la información aportada por Napolitano y el alcalde neoyorquino, hay tres personas, un vehículo y explosivos asociados con la amenaza, de la que no quisieron dar más detalles.

La prensa menciona la existencia de al menos tres sospechosos, uno de ellos estadounidense, que habrían entrado en el país hace un mes con la intención de perpetrar un atentado con coche o un camión bomba, tal vez en Nueva York o Washington. Se cree que esos sospechosos llegaron a EEUU desde Afganistán a través de un tercer país, posiblemente Irán.

Además, se habla de al menos dos camiones que desaparecieron en Kansas, en el estado de Misuri, y que son buscados por todo el país por su posible conexión con los sospechosos.

Napolitano, que anotó que ahora se está trabajando para ver si la amenaza es «corroborada» o «desechada», recordó hoy que Al Qaeda «ha mostrado interés» históricamente en marcar aniversarios como el del 11-S.

De hecho, según documentos encontrados durante la operación militar que acabó con Osama Bin Laden en Pakistán el pasado 1 de mayo, el entonces jefe de Al Qaeda se planteaba formar un grupo de militantes para atentar en EEUU en el décimo aniversario.

«Estamos tomándonos todas las amenazas muy seriamente y hemos adoptado y seguiremos adoptando todos los pasos necesarios (...). Continuamos pidiendo a los estadounidenses que permanezcan vigilantes durante todo el fin de semana», dijo en un comunicado el portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Matthew Chandler.