Imagen de la reunión de la enviada de la ONU, Valerie Amos, con el ministro de Exteriores sirio, Walid al Mualem . | SANA

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La responsable de Asuntos Humanitarios de la ONU, Valerie Amos, comenzó ayer su misión en Siria con una visita al barrio de Baba Amr de Homs, que está prácticamente desierto tras un mes de bombardeos y combates entre las tropas del régimen y los rebeldes.

Amos, acompañada de una delegación humanitaria, entró en el devastado Baba Amr con el fin de evaluar la situación actual y las necesidades de la población civil, pero se encontró con un barrio fantasma, vacío y debatado por los numerosos bombardeos de las tropas del régimen sirio.

La portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja en Ginebra, Carla Haddad, explicó que los miembros de la Media Luna Roja siria solo permanecieron 45 minutos en el barrio y no distribuyeron ayuda al comprobar que «la gran mayoría de sus habitantes han huido o lo han abandonado».

Otros barrios

Tras una breve inspección, Amos se dirigió a otros vecindarios de la ciudad, entre ellos la cercana pedanía de Abel, donde las organizaciones humanitarias han centrado sus esfuerzos porque allí se hallan más de 450 familias que salieron de Baba Amr.

Está previsto que Amos se entreviste hoy con el responsable de la Media Luna Roja siria, Abdulrahman Atar, cuya organización coordina con el CICR la asistencia humanitaria.

Coincidiendo con esta visita, el grupo opositor Comités de Coordinación Local informó de «nuevas masacres» en los alrededores de Baba Amr, donde las fuerzas del régimen asesinaron a un total de 20 personas, lo que elevó hoy a 40 la cifra de víctimas en todo el país.

Según los Comités, entre las víctimas de Baba Amr figuran trece miembros de una familia que fueron degollados en una granja cercana, mientras que en otra casa murieron a manos de las fuerzas de seguridad y los «shabiha» (matones del régimen) siete integrantes de otra familia.

Antes de partir hacia Homs, Amos se reunió en la capital siria con el ministro sirio de Asuntos Exteriores, Walid al Mualem, quien aseguró que su gobierno «facilitará» la labor humanitaria de la ONU y cooperará con el enviado internacional para Siria, Kofi Annan, cuya llegada está prevista para el sábado.