Raul Castro durante su discurso. | CARLOS BARRIA

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El presidente de Cuba, Raúl Castro, ha destacado el liderazgo del recientemente fallecido Fidel Castro, señalando que su principal enseñanza «es demostrar que sí se pudo, sí se puede y sí se podrá superar cualquier obstáculo» en su discurso en el acto de homenaje al líder revolucionario en Santiago de Cuba, en el que además ha desvelado el deseo de Fidel de que no se construya ningún monumento ni se le ponga su nombre a ninguna plaza o institución.

«Demostró que se puede superar cualquier obstáculo, amenaza o turbulencia en el empeño de construir el socialismo en Cuba y garantizar la independencia», ha apuntado.

Al acto han acudido figuras de la política latinoamericana afines al proyecto cubano como el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el presidente de Bolivia, Evo Morales, y los exmandatarios brasileños Luiz Inácio Lula Da Silva y Dilma Rousseff.

Raúl Castro ha comenzado su discurso señalando que el cortejo fúnebre con las cenizas de Fidel Castro ha realizado en sentido inverso el trayecto de la Caravana de la Libertad, cuando el Ejército rebelde recorrió la isla tras el triunfo de la Revolución en 1959. El presidente ha informado de que los restos mortales de su hermano serán enterrados mañana en el cementerio de Santa Ifigenia, donde descansarán junto a otros personajes ilustres de la historia de Cuba, entre ellos el libertador de la isla, José Martí.

El mandatario ha reivindicado la moral de Fidel Castro, del que ha apuntado su «ética martiana (de José Martí) de que toda la gloria cabe en un grano de maíz». Así, ha destacado que el histórico líder cubano rechazó el culto a su figura y «nunca quiso que se usara su nombre para una plaza, calle o institución».

Raúl Castro ha recordado distintos hitos de la Revolución cubana y de la posterior administración de Castro, extrayendo de estos episodios que «la permanente enseñanza de Fidel Castro es que sí se puede, que el hombre es capaz de sobreponerse a las más duras condiciones si no desfallece su voluntad de vencer, hace una evaluación de cada situación y no renuncia a sus nobles y justos principios».

«Fidel nos demostró que sí se podía llegar a las costas en el Yate Granma, que sí se podía resistir al enemigo, al hambre y al frío. Organizar un ejército revolucionario en la Sierra Maestra tras la debacle de Alegría de Pío; que sí se podía abrir nuevos frentes guerrilleros en oriente; que sí se podía derrotar con 300 fusiles la ofensiva de más de 10.000 soldados», ha relatado.

«Nos enseñó que sí se podía derrotar en 72 horas o menos la invasión de Playa Girón y proseguir la campaña de analfabetismo como se logró, que sí se podía proclamar el carácter socialista de la Revolución a 90 millas del imperio cuando sus naves avanzaban hacia Cuba tras las tropas mercenarias», ha explicado Raúl Castro, antes de reivindicar que Fidel Castro defendió con «firmeza los principios de nuestra soberanía, sin temer a los chantajes estadounidense en la crisis de los misiles».

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Durante algunos tramos del discurso, Raúl Castro ha sido interrumpido por aplausos de los cubanos que se congregaban en la Plaza Antonio Maceo ataviados con pequeñas banderas cubanas que no han dejado de ondear el acto. El mandatario ha sido recibido con los vítores: «¡Raúl, amigo, el pueblo está contigo!».

Internacionalismo y bloqueo estadounidense

Sobre su destacado carácter internacionalista, Raúl Castro ha apuntado que su hermano demostró «que sí se podía enviar ayuda solidaria a otros pueblos hermanos en lucha contra la opresión colonial y la agresión externa y el racismo», citando las victorias en las campañas ante «los racistas sudafricanos», que supusieron la integridad territorial de Angola y la independencia de Namibia.

Sobre los avances médicos y científicos que experimentó la isla con el liderazgo de Fidel Castro, su hermano ha señalado que se demostró que «se podía transformar Cuba en un gran polo científico, avanzar en los modernos y decisivos campos de la ingeniería genética y la biotecnología e insertarnos en coto cerrado del comercio internacional de fármacos».

Frente al bloqueo estadounidense sobre la isla y la caída del bloque soviético, el mandatario ha destacado el desarrollo del turismo pese al bloqueo. «Sí se puede resistir, sobrevivir y desarrollarnos sin renunciar a los principios ni a las conquistas del socialismo en el mundo unipolar y de las trasnacionales que surgió después del derrumbe del campo socialista de Europa y la Unión Soviética», ha afirmado.

«(Fidel Castro) Demostró que sí se pudo, sí se puede y sí se podrá superar cualquier obstáculo, amenaza o turbulencia en nuestro firme empeño de construir el socialismo en Cuba o lo que es lo mismo, garantizar la independencia y soberanía de la Patria», ha concluido Raúl Castro.

Los cánticos «Yo soy Fidel», «Fidel es Raúl» o «Raúl, amigo, el pueblo está contigo» han inundado la plaza tras el discurso del presidente cubano, que estuvo precedido por la intervención de distintos representantes de colectivos cubanos tanto de trabajadores, mujeres, del Ejército o de instituciones educativas. NO HABRÁ PLAZAS NI MONUMENTOS EN SU NOMBRE

Por otra parte, el presidente cubano ha anunciado que por expreso deseo de su hermano no habrá en el país ninguna calle, plaza o monumento con el nombre de Fidel Castro y para ello presentará a mediados de diciembre una ley al respecto en la Asamblea.

«El líder de la Revolución rechazaba cualquier manifestación de culto a la personalidad y fue consecuente con esa actitud hasta las últimas horas de vida», ha afirmado Raúl, precisado que su hermano le dijo que «una vez fallecido su nombre y su figura nunca fueran utilizados para denominar instituciones, plazas, parques, avenidas, calles y otros sitios públicos, ni erigir en su memoria monumentos, bustos ni estatuas».