Albares, en el encuentro de ministros de Exteriores. | Reuters - JULIEN WARNAND

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El ministro de Exteriores español en funciones, José Manuel Albares, insistió este martes en que España asumirá el coste de la oficialidad del catalán, el euskera y el gallego en la UE y aseguró que la medida se «circunscribe exclusivamente a España». Albares intervendrá hoy ante el resto de países europeos para defender la voluntad del Gobierno en funciones de que las tres lenguas sean oficiales en la UE, una de las demandas de Junts para aceptar la investidura de Pedro Sánchez. «Me centraré, fundamentalmente, en dos grandes aspectos».

«El coste presupuestario de esta reforma que plantea España (...), en el cual daremos pasos para que se formalice la propuesta española de que el coste íntegramente corra a cargo de España«, dijo el ministro en declaraciones a la prensa, previas a la reunión. »En segundo lugar, también explicaré el hecho de que esta reforma se circunscribe exclusivamente a España por unas circunstancias y unas condiciones muy específicas que convierten las lenguas cooficiales españolas en un caso único dentro de la UE», continuó Albares.

El ministro insistió en que el catalán es una lengua que supera los 10 millones de hablantes, un número «muy superior a la mayoría de los idiomas que van a estar hoy representados en torno a la mesa del Consejo». El jefe de la diplomacia española aseguró que los tratados de la UE «avalan» la propuesta del Gobierno, porque «reflejan el respeto de la identidad nacional de cada país» y porque «el multilingüismo es un objetivo, un valor de la UE». Los Veintisiete volverán a tratar la cuestión, después de la primera discusión que mantuvieron el 19 de septiembre. Ese día, diversos países mostraron dudas sobre la propuesta, especialmente el coste, la legalidad de la medida o el temor de que las minorías nacionales presentes en muchos países pudieran reclamar también que sus lenguas sean cooficiales en la UE. Albares dijo que hoy se va a «avanzar» en una propuesta que los Veintisiete deben aprobar por unanimidad.

Está previsto que este sea el primer punto de la reunión y que dure aproximadamente media hora, según han explicado fuentes diplomáticas. A la espera de escuchar las palabras de Albares, el ministro de Asuntos Europeos de Finlandia, Anders Adlercreutz, manifestó a su llegada a la reunión que la «mayoría» de los países de la UE tenían «las mismas dudas» que el suyo en la reunión anterior de Bruselas del Consejo de Asuntos Generales en el que se trató por primera vez este asunto.

«Fue un tema que se debatió muy rápidamente, sin ninguna preparación, realmente sin ninguna presentación sobre lo que podría implicar desde un punto de vista legislativo, desde un punto de vista económico», explicó Adlercreutz, que espera obtener hoy esas respuestas. No obstante, dijo entender «perfectamente la importancia de tener la mejor representación posible» a nivel idiomático en las instituciones europeas. «Eso también significa utilizar su propio idioma en todas las comunicaciones, y realmente espero que encontremos soluciones a ese problema», añadió el ministro al señalar que tuvo la oportunidad de hablar sobre este asunto con Albares en el consejo informal celebrado hace unas semanas en Murcia.

Al respecto, el ministro de Asuntos Exteriores de Letonia, Krisjani Karins, ha avisado este martes a España de que no va a «dedicar tiempo» en discutir sobre el reconocimiento del catalán, el euskera y el gallego como lenguas oficiales de la Unión Europea cuando hay otros asuntos de primer orden que los Veintisiete deben abordar con urgencia. «No creo que vayamos a ampliar el número de lenguas que se usan de forma oficial en la Unión Europea», ha zanjado el jefe de la diplomacia letona en declaraciones a su llegada a la reunión de ministros de la UE en Luxemburgo, al ser preguntado por la posición de su Gobierno sobre la petición española.

«No creo que ahora mismo sea el asunto número uno que necesitemos discutir, nuestro principal problema», ha continuado, para después avisar de que los Veintisiete tienen «sobre la mesa muchos asuntos geopolíticos» y sobre la «posición estratégica» que el bloque debe asumir en el futuro. «Eso es en lo que debemos dedicar nuestro tiempo y centrarnos ahora mismo», ha remachado. Los Veintisiete han abordado de manera breve este martes por segunda vez la petición del Gobierno para reconocer el catalán, el euskera y el gallego como lenguas oficiales de la Unión Europea, una cuestión sobre la que sin embargo no ha habido decisiones puesto que España aún no ha respondido a las dudas legales y financieras que sus socios exigen aclarar antes de estudiar el fondo de una eventual decisión.