Imagen de archivo del colegio de Manacor donde se denunció a un niño de 10 años por agredir a sus compañeros de clase. | UH-Manacor

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Todos los centros educativos de Balears, tanto públicos como concertados, aplicarán un protocolo de prevención, detección e intervención ante situaciones de acoso escolar o bullying, que ha sido elaborado por la Conselleria de Educació i Universitat, a través del Instituto de Convivencia Escolar.

Según ha explicado el conseller, Martí March, el enfoque del protocolo es educativo y no punitivo y se aplicará en los ciclos educativos de Primaria y ESO.

«Es un instrumento que debe servir para que los centros tengan un elemento más para mejorar la convivencia», ha añadido al respecto.

Con todo, uno de los objetivos de esta medida es «sensibilizar a los grupos de riesgo» de sufrir acoso escolar, que abarcan desde 5º de Primaria hasta 2º de ESO, y también a los tutores, que «tienen una función muy importante en la prevención», según ha detallado la directora del Convivèxit, Marta Escoda.

Así, el titular de Educación ha indicado que el acoso escolar es un tema que «interesa, preocupa y ocupa» a toda la comunidad educativa, por lo que el protocolo de actuación «puede ser un primer paso para prevenir y tratar de forma seria un problema que es real».

Características del protocolo

En relación a las características del protocolo, Escoda ha indicado que el principal esfuerzo se tiene que centrar en la concienciación y prevención, si bien, la instrucción, que todos los centros están obligados a incluir, contempla una serie de actuaciones ante un presunto caso de acoso escolar.

Así, ha precisado que la instrucción deja «muy claro» qué hacer y establece como «responsable» al director o directora del centro que en caso de situaciones graves será el encargado de notificarlo a instancias externas o poner medidas de protección al menor, ha matizado.

El protocolo contempla diversos pasos a seguir; como la realización de entrevistas con la víctima, con la persona que molesta y con las familias, así como una prueba sociométrica.

En una segunda fase, una vez que ciertamente se confirma que existe un caso de acoso escolar, se establece que en un máximo de 15 días se debe elaborar un informe sobre la situación y, a partir de aquí, establecer un plan de actuación.

La responsable de este proyecto ha señalado que el protocolo acuerda que los inspectores educativos deberán elaborar un listado con los casos de acoso escolar «que servirá para poder supervisarlos y hacer un seguimiento».

Para tratar bullyng y con un enfoque educativo

El protocolo es exclusivo para atender supuestos de bullying (acoso entre iguales) y dentro del ámbito escolar, si bien no es válido para otros supuestos de acoso escolar cómo: acoso de profesorado hacia alumnado o alumnado hacia profesorado, ni acoso entre adultos.

En todo caso, disponer de un protocolo no significa disponer de una respuesta única; al contrario, es la guía para adecuar la intervención específica que se requiera en cada momento. El que sí es imprescindible es que todas las actuaciones que realizamos con cada una de las partes queden registradas en las actas correspondientes.

Una de las cuestiones que se establece en el protocolo es que siempre sea la misma persona la que hace las entrevistas una vez detectado el caso.

En el supuesto de que el conflicto no se pueda solventar con las actuaciones coordinadas desde el centro educativo el caso pasará a entidades judiciales y policiales.

Durante todo el proceso se mantiene un contacto fluido entre las administraciones educativas y judiciales en los casos que es necesario para poder garantizar una protección adecuada a todos los menores implicados y sus familias.

Cifras de casos en Balears

Aunque no se disponen de cifras concretas sobre situaciones de acoso escolar en las Islas Baleares, la directora de Convivèxit ha indicado que el Instituto de la Convivencia recibe muchas consultas que cada año van en aumento, más de la mitad de ellas, sobre situaciones de bullying.