En 2018, durante un total de 12 días coincidieron en el puerto de Palma 5 cruceros, como en la imagen superior.

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La organización Terraferida exigió este miércoles una reducción inmediata de la llegada de cruceros a Palma en función de unas estadísticas comparativas con las emisiones generadas por la central térmica de es Murterar, alimentada con carbón.

Según la organización, las 591 visitas de cruceros registradas en Palma en 2018 emitieron 202.310 toneladas de CO2 (dióxido de carbono), mientras que las de es Murterar alcanzaron en 2015 (último año con datos completos) un total de 1.987.100 toneladas.

Teniendo en cuenta que los cruceros no apagan nunca sus motores y que en puerto funcionan al 75 % de su potencia máxima, además de dióxido de CO2, los cruceros atracados en Palma en 2018 habrían emitido a la atmósfera 5.562 toneladas de óxido de nitrógeno (2,3 veces las emisiones de es Murterar), 3,436 toneladas de dióxido de azufre (es Murterar emite 4.150) y 776 toneladas de partículas (6,3 veces las de es Murterar).

Terraferida continúa con sus estadísticas. Los cruceros habrían quemado el año pasado durante su amarre en la capital balear 63.369 toneladas de fueloil, recordando que el petrolero Prestige, durante su hundimiento en 2002, vertió al mar de Galicia 70.000 toneladas. Traducido a gasoil, el consumo de todo este fueloil permitiría que casi 20.000 coches dieran la vuelta a la Tierra.

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Las 591 visitas de cruceros a Palma durante 2018 se produjeron en un total de 267 días, que suponen 8.464 horas de funcionamiento de los motores en puerto. Más de un 70 % de los días del año pasado hubo al menos un crucero en Palma. El 1 de mayo fue el día de mayor afluencia, con un total de 6 de estas naves. La estancia media fue de 16 horas y 45 minutos.

Terraferida destaca que las partículas son altamente perjudiciales para la salud humana, pues aumentan el riesgo de sufrir enfermedades respiratorias y oncológicas. Por su parte, el óxido de nitrógeno contribuye a la formación de ozono a nivel local y el dióxido de azufre es un gas tóxico y uno de los principales responsables de la lluvia ácida.

La organización conservacionista también subraya que, como mínimo, el 65 % de las visitas de cruceros a Palma se realizaron con banderas de paraísos fiscales. En el caso de uno de las naves, Costa Diadema, visitó Palma 48 veces con 7 banderas distintas.

Por su parte, la Plataforma contra els Megacreuers indicó que esta semana llegarán a Palma 60.000 cruceristas, lo que supone un nuevo récord. Para la plataforma, «ningún hipotético beneficio económico compensa una ciudad masificada y contaminada. Sólo mañana viernes llegarán 16.000 y en el centro histórico viven 26.000 personas».