El Ajuntament de Palma ha instalado este sábado barreras en el edificio del mercado de Pere Grau para controlar el acceso y evitar aglomeraciones. | Pere Bota

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El Ajuntament de Palma ha instalado este sábado barreras en el edificio del mercado de Pere Grau para controlar el acceso y evitar aglomeraciones que hagan imposible mantener la distancia de seguridad. Además, varios inspectores municipales y una decena de agentes de la Policía Local de Palma han estado vigilando para que se cumplieran las medidas de seguridad derivadas del estado de alarma. La reacción municipal llega después de que un vídeo en el que se apreciaba la pescadería llena de gente se convirtiera en viral.

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De hecho, se ha eliminado una de las dos entradas a la pescadería y un vigilante de seguridad va dejando entrar a los clientes a medida que otros salen. Ello ha provocado que se formara una cola y las consiguientes protestas de algunos pescaderos, que aseguran que algunos clientes han renunciado a hacer la compra al ver la cola.

En el resto del mercado los clientes trataban de cumplir con las medidas de seguridad (como no superar las líneas que se han dispuesto en el suelo y que alejan a la gente de los alimentos), pero aun así era difícil mantener siempre los dos metros de distancia.