Raimundo Fortuñy en la sede del Colegio Notarial.

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Raimundo Fortuñy accede a su tercer mandato al frente del Colegio Notarial de las Islas, institución que representa desde hace ocho años. En ese tiempo, señala que se ha hecho un esfuerzo para abrir el colegio a la sociedad, plasmado en la reforma de la sede cuyo edificio cumplió el año pasado un siglo. Las actuaciones han llevado a que los archivos vayan a una nave y en ese proceso se han encontrado documentos históricos que se remontan al siglo XIV y que ahora están siendo catalogados. «Hay resoluciones judiciales y administrativas que reflejan la historia de lo que pasó en cada siglo. Esperamos ponerlos a disposición de historiadores e investigadores».

¿Cómo se refleja la situación de crisis en las notarías?

—Por la notaría pasa la vida. Desde el ministerio se consideró que era un servicio esencial. No hemos cerrado nunca. Sólo se permitía la firma de documentos urgentes y hemos sido muy responsables. Ha habido una bajada importante de contratación y se ha notado un cierto incremento en poderes: no me puedo desplazar pues el poder permite asistir a un acto o una firma. Ha habido un ligero movimiento, igual se hacen más testamentos por la sensación de que la salud es más frágil. La bajada ha sido general. Sin embargo, desde el desconfinamiento, la economía ha vuelto actuar y funciona, no al nivel de otro años pero hay compraventas, hay documentos y hay préstamos.

¿Y creación y disolución de sociedades ?

—Disolución, no tengo todavía cifras para poderlo decir. Quizá no ha llegado todavía el momento de que se produzcan. Sí que hay emprendedores que crean sociedades. No hay un parón.

¿Cuántos notarios hay en Balears?

—Tenemos 73 notarios. Cada diez años se produce una revisión de la planta, la última fue en la crisis y se redujo. Es un número adecuado, se cubre el trabajo sin dilación. Además son notarías que están bien distribuidas.

¿Hay competencia entre los diferentes notarios?

—Los notarios tenemos una competencia absoluta y directa, con dos límites: la ubicación espacial y los honorarios que están fijados. A partir de ahí, pues viva la competencia: en horarios, por rapidez. Ahí es donde competimos.

¿Se firmarán hipotecas y documentos a distancia?

—Es uno de los grandes proyectos. Hemos elaborado un sistema para cierta clase de documentos de firma a distancia con las máximas garantías de control de legalidad. Se dan explicaciones, se incorpora el documento y tenemos una firma electrónica cualificada. Sólo está a expensas de que se incorpore a la legislación.

Se ha incrementado su responsabilidad a la hora de asesorar.

—La Ley de Crédito Inmobiliario que se aprobó el año pasado ha permitido que se haya introducido, a petición nuestra, un acto gratuito en el que el notario, a solas, analiza toda la documentación con el prestatario. Es un nuevo concepto en el que el notario asesora gratuitamente y es algo que ha sido un éxito absoluto. La gente está inmensamente agradecida: estás sin límite de tiempo explicando todas las cláusulas del préstamo. Ha sido un avance importantísimo.