En la foto, Jaume Alzamora, Catalina Cladera y Aurora Ribot el jueves tras firmar el acuerdo que ha puesto fin, de momento, a la crisis en el Pacte del Consell.    | Jaume Morey

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Més exigirá que el apoyo económico que el Consell de Mallorca se ha comprometido dar al Real Mallorca sea mediante una convocatoria pública en la que se pueda presentar quien quiera, según advirtió ayer el secretario general del partido, Jaume Alzamora. Esta es la línea roja que se marcan los soberanistas a la hora de negociar con el PSIB y Unidas Podemos una nueva «fórmula jurídica» para «mantener el compromiso adquirido» con el club, como acordaron el jueves los tres socios del Pacte después de más de nueve horas reunidos.

«El Mallorca tendrá opción a recibir una mayor cantidad que un club como el de Artà, de donde soy; es lógico que sea así», según dijo, a modo de ejemplo, Alzamora. «No estamos en contra de apoyar económicamente al Mallorca, lo hacemos con muchas empresas privadas, como compañías de teatro o del tercer sector», justificó ante las críticas que han recibido porque el acuerdo firmado con sus socios no impida que la entidad mallorquinista cobre los 750.000 euros que el PSIB, a través de la dirección de la Fundació Mallorca Turisme, se comprometió a pagar. Inicialmente, para la promoción turística mediante la marca Visit Mallorca Estadi y otras acciones publicitarias en el mercado español e internacional. Sin embargo, tras el acuerdo del jueves, el nombre del campo de fútbol de Son Moix pasará a tener otra nomenclatura aún por definir, pero que esté ligada a «valores sociales y deportivos que representen» la Isla.

La presidenta del Consell, Catalina Cladera, aceptó todo esto y revocar el acuerdo con el Real Mallorca al desvincularlo de la promoción turística para salvar el Pacte, ya que Més había amenazado con salirse. De hecho, sobre las 18 horas del jueves, en plena reunión de crisis, Més tenía decidido pedir a sus afiliados si veían bien abandonar el gobierno en el Consell. Cabe recordar que el resto del dinero del contrato publicitario ahora anulado, que asciende a un total de 1,8 millones, lo tendrían que abonar el Govern y el Ayuntamiento de Palma, pero Alzamora insiste en que no hay ningún documento de estas dos instituciones que avale que tengan que hacerlo porque lo propuso la fundación y no se llegó a firmar.

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La vicepresidenta insular del Consell y portavoz de Unidas Podemos, Aurora Ribot, espera que la revocación oficial del contrato se haga efectiva en un pleno del patronato de la fundación «lo antes posible». Sobre las críticas por dar ayudas al Real Mallorca, Ribot defendió ayer que su partido ve bien trabajar con el club porque «es una buena manera de extender los valores deportivos». El portavoz del PSIB en la institución insular, Andreu Alcover, comentó que ayer mismo ya se han puesto a buscar los mecanismos jurídicos para cumplir el compromiso con el club mallorquinista. «Entiendo que no habrá problema y encontraremos una solución», apuntó.

Críticas de la oposición

«Han hecho el ridículo y solo les ha preocupado mantener la silla», afirmó ayer en una rueda de prensa el líder del PP en Mallorca, Llorenç Galmés. «Cladera aprobó el patrocinio, después lo defendió y en el último momento ha cedido a las presiones de sus socios minoritarios y totalmente turismofóbicos», comentó, y añadió: «El Pacte ha desprestigiado a la institución y ha contribuido a que la gente crea cada vez menos en los políticos».

«¿En concepto de qué enviamos ahora 750.000 euros? No sabemos a qué se dedicarán», comentó la representante de Ciudadanos en el Consell, Beatriz Camiña. «Los socios representan a una pequeña minoría que no vive del turismo, pero la mayoría sí que trabajamos directamente o indirectamente de este sector», insistió, y calificó de «esperpéntica» la crisis del Pacte. Lo mismo dijo el presidente del Pi, Tolo Gili: «Nos sentimos engañados y defraudados; lo que no se puede hacer es dar un dinero a una empresa privada sin ningún hito en concreto». El conseller de Vox, Toni Gili, criticó que el Pacte hace una «guerra» contra el turismo por revocar el acuerdo.

Punto de vista
Germà Ventayol

Hay que salir del bucle

Germà Ventayol

Més tiene un problema serio, y es convencer a su militancia y votantes de que la crisis provocada en el Consell ha tenido algún efecto. De momento, a la vista de los datos de que se disponen, el único logro de los ecosoberanistas es que Son Moix no se llamará Visit Mallorca, pero el equipo bermellón seguirá recibiendo los 1,8 millones de euros comprometidos por la institución. El ruido formado ha sido considerable, pero sólo el PSIB, Catalina Cladera, parece hacer sabido sacar rédito de una tormenta política que nunca tendría que haberse llegado a producir.

El apunte

La patronal del transporte critica la decisión del Consell

El presidente de la Federación Empresarial Balear de Transportes (FEBT) y miembro del comité ejecutivo de la Cámara de Comercio de Mallorca, Rafael Roig, considera un «error» que no se utilice el dominio Visitmallorca.com en el campo de fútbol de Son Moix porque «era la mejor promoción de la Isla durante los meses de temporada baja y media en el mercado español e internacional». Roig apoya la intención de la presidenta del Consell de Mallorca, Catalina Cladera, que, hasta antes de la reunión de crisis del jueves, había defendido el uso del nombre Visit Mallorca Estadi como un elemento promocional más de la Isla. El resto de patronales del sector turístico está analizando todo lo sucedido porque entienden que la decisión adpotada por el Pacte del Consell perjudica la imagen de la isla en todos los mercados. Cabe recordar que la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca se manifestó en contra de esta decisión política el miércoles.