Astilleros Mallorca y el grupo IPM optan, mediante concurso de competencia, de proyectos, a la adjudicación de 120.000 metros cuadrados en el Moll Vell para reparación y mantenimiento de embarcaciones.

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Los resultados de las elecciones autonómicas, municipales e insulares del 28-M, han dado un vuelco a una institución que tiene que gestionar los puertos de interés general, como es la Autoritat Portuària de Balears (APB). La entidad, que depende de Puertos del Estado, tiene que tomar una decisión sobre el concurso de competencias de proyectos en el Moll Vell, en el que concurren Astilleros Mallorca y Varadero Valencia (grupo IPM), así como en la concesión del Real Club Náutico de Palma (RCNP).

La APB tiene paralizado desde el mes de enero el concurso y las partes implicadas, tanto Astilleros como el grupo IPM, esperan que el cambio de gran parte de los miembros del consejo de administración de la entidad portuaria «desbloquee la actual situación y se tome una decisión, ya que nos tememos que al final se opte por un concurso público, en detrimento de las empresas locales de reparación y mantenimiento que operamos en el puerto de Palma».

Desde Astilleros culpan a los técnicos de la APB del «bloqueo» y desde IPM apuntan que el proceso electoral «ha sido aprovechado en la APB para no tomar decisiones, las cuales ahora, tras el resultado del 28-M, se ralentizará, como mínimo, hasta septiembre». Ambas empresas piden a los futuros gobiernos de Govern, Consell y Ajuntament celeridad en toda la tramitación del concurso de competencia de proyectos. La APB, tras las elecciones, debe cambiar al actual presidente, así como a gran parte de consejeros. «Confiamos en que el nuevo Govern entienda lo que pasa en el puerto de Palma y actúe en consecuencia», indican.

RCNP

El Real Club Náutico de Palma (RCNP) incide, en este contexto, que el director de la APB, Jorge Nasarre, ha ignorado un informe jurídico de Puertos del Estado favorable al club y ha decidido iniciar por su cuenta los trámites para desestimar la ampliación del plazo de la concesión de las instalaciones que esta entidad viene gestionando desde 1948.

«Espero que el nuevo Govern se muestre sensible a la importancia social y deportiva del RCNP e impulse el expediente de ampliación de plazo de nuestra concesión teniendo en cuenta la posición jurídica favorable de Puertos del Estado. Nadie entendería que el club más importante de Balears y uno de los más prestigiosos del mundo se viera privado de su espacio mientras la APB le pone la alfombra roja y todas las facilidades a empresas extracomunitarias», afirma el presidente de la entidad, Emerico Fuster.

El apunte

Las elecciones generales de julio, otro gran problema

Las elecciones generales del 23 de julio es otro problema añadido a la evolución de los acontecimientos en el puerto de Palma, ya que si se produce un cambio de Gobierno habrá que cambiar al presidente de Puertos del Estado. Este impasse electoral está perjudicando a los intereses de las empresas del sector náutico que operan en el puerto, principalmente porque afecta a su trayectoria y viabilidad futura. Al final, Puertos del Estado deberá tomar una decisión.