Turistas bañándose en los embalses.

TW
22

La empresa pública Emaya está estudiando de qué manera reforzar la vigilancia en Cúber y el Gorg Blau ante el aumento, en estas últimas semanas, de la afluencia de gente que se baña en los embalses. Tal y como explican desde el ente municipal, se trata de una práctica que, aunque no es habitual, sí ha ocurrido en diversas ocasiones anteriormente, según han podido constatar sus empleados, por lo que no se circunscribe a este verano.

No obstante, desde la empresa -dependiente del Ajuntament de Palma- se admite que es posible que estos episodios se hayan incrementado últimamente y que, precisamente debido a ello, sería conveniente aumentar tanto la vigilancia como la señalización en la zona. En concreto, se plantea un refuerzo de manera especial para los domingos, que es el día en que «suelen acudir familias enteras de residentes a hacer barbacoas y que, en alguno momento, no dudan en meterse en los embalses». Estos visitantes, explican desde Emaya, se plantean la jornada en los pantanos como si fuera un día de playa, portando consigo sombrillas, toallas y demás artículos veraniegos.

No existe a día de hoy ningún dispositivo fijo de vigilancia en la zona; los funcionarios del ente municipal se desplazan expresamente hasta los pantanos varias veces por semana y durante estos meses de verano no es raro que se encuentren con turistas y residentes disfrutando de un baño pese a estar prohibido.

Los agentes se dedican a informar a estas personas de que bañarse en los embalses no está permitido. Se trata, explican, de una labor informativa y no punitiva, por lo que no se pone ninguna multa. A pesar de que hay carteles que indican que el baño está prohibido, los infractores «se hacen los locos y dicen que no lo sabían o que no habían visto los carteles. Que si hay pocos, que si no se ven lo suficiente...».

Los embalses reciben a menudo la visita de turistas y locales que se bañan en ellos.

Las mismas fuentes confirman que el baño en los embalses está expresamente prohibido por la Conselleria de Salut del Govern al tratarse de agua para consumo humano. Con todo, Emaya recuerda que el agua pasa por toda una serie de procesos de depuración antes de ser suministrada a la población. Años atrás se permitía pescar en los embalses -hay carpas y truchas- con una autorización expresa del Servicio de Caza y Pesca Fluvial.