Imagen de varios de los productos de colágeno hidrolizado que se ofrecen en la Farmacia Bonnín de Palma. | F.F.

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Se ha convertido en uno de los productos de moda y cada vez ocupa un mayor volumen en las estanterías de las farmacias y parafarmacias. Aunque en un principio se le otorgaban condiciones beneficiosas a nivel estético y para la piel, la tendencia más candente en la actualidad es la que lo convierte en un producto de gran valor a la hora de prevenir problemas musculares o articulares, especialmente en personas de avanzada edad o que desarrollan una actividad deportiva intensa.

El colágeno es la sustancia proteica más abundante en el cuerpo humano, comprendiendo entre el 25 y el 35 % de las proteínas que acumula, ubicándose en el tejido conjuntivo, es decir, en huesos, cartílagos, músculos, ligamentos, piel o tendones. Esta proteína resulta clave para ofrecer a las fibras del cuerpo elasticidad y solidez que permitan unir las diferentes estructuras del organismo.

La suplementación con colágeno hidrolizado se ha convertido en una tendencia a la hora de prevenir o solventar problemas articulares o musculares, usándose como complemento alimentario que se refuerza con el consumo de Vitamina C, que ayuda al organismo a procesar esta proteína, de la misma manera que otros minerales como el zinc o el magnesio. El colágeno hidrolizado se ha convertido en la forma más popular de comercializar esta proteína, antioxidante, fácilmente absorbible y que también se presenta como gelatina hidrolizadas o péptidos de colágeno.

El colágeno hidrolizado puede adquirirse en polvo, cápsulas o pastillas y no requiere de receta ni prescripción facultativa, aunque sí es recomendable consultar al profesional de referencia (farmacéutico, médico), que ajustará las dosis que precisa cada perfil de usuario, aunque se estima que entre 1'5 y 2'5 gramos diarios es la cantidad recomendada para obtener un rendimiento efectivo de esta sustancia.

El uso del colágeno hidrolizado se aconseja en personas en tratamiento de osteoartritis, enfermedades e inflamaciones articulares, lesiones del cartílago o artritis reumatoide, entre otras dolencias, aunque también otras que practican deporte de manera regular lo consumen con el fin de prevenir lesiones o molestias musculares, o bien como recuperador, sin dejar de lado a quienes lo consumen por padecer un déficit de proteínas en su dieta u otras que arrastran heridas o cicatrices de operaciones.

Y es que, con el paso de los años, el cuerpo pierde colágeno, lo que a su vez lleva consigo un incremento en la posibilidad de padecer afecciones articulares o musculares. De la misma manera, los productos en forma de suplemento de proteínas relacionados con el colágeno ayudarían a frenar la pérdida de densidad ósea.

Aunque el uso y consumo regular y moderado del colágeno hidrolizado no se desaconseja por parte de médicos y farmacéuticos, sí que es verdad que podría llevar consigo, en casos particulares y puntuales, algunos efectos secundarios en forma de acidez, diarrea o saciedad. Pese a esa baja probabilidad de reacción, el éxito del colágeno hidrolizado es una realidad palpable.