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El posparto y el desempleo son las principales causas reconocidas de depresión, una enfermedad con un gran impacto en el ámbito laboral, ya que el 86 % de los europeos que la padecen está en edad de trabajar, ante lo que varios expertos instan a instituciones y empresas a elaborar planes para detectarla.

Así lo han puesto de manifiesto este martes el jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, Jerónimo Saiz, y la decana de la Facultad de Medicina de la Universitat de les Illes Balears, Margalida Gili.

Ambos han presentado, en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), el 'Informe para un Mejor Abordaje de la Depresión en el Ámbito del Trabajo', que pone de manifiesto que esta enfermedad es una de las principales causas de pérdida de productividad.

Los expertos han explicado que el posparto es la principal causa de depresión debido a los cambios hormonales tan bruscos que sufre la mujer que acaba de dar a luz.

La segunda es el desempleo, ya que el trabajo «da autonomía y ayuda a planificar la vida».

Para empezar, los médicos han insistido en que la depresión es una enfermedad cuyo síntoma central es la tristeza, pero no por ello debe ser confundida con un «bajón», dado que la primera es permanente, provoca discapacidad y afecta a las capacidades cognitivas.

En la mayoría de los casos los síntomas de esta enfermedad, que afecta el doble a las mujeres que a los hombres, impiden que la persona pueda trabajar.

El doctor Saiz ha explicado que esto se ha visto agravado con la crisis económica y que, como hay mayor temor a perder el empleo, los afectados tratan de esconderlo.

«El enfermo trata de ocultar su problema, sigue acudiendo a trabajar y se produce el presentismo, acuden pero no pueden rendir como rendían antes», ha añadido.

Además, los trabajadores suelen ocultarlo porque la depresión tiene un estigma que «consiste en pensar que la persona tiene la culpa», y más en casos de altos directivos que suele ser una «sentencia de muerte», ha asegurado.

Esto también hace que, unido a que los síntomas de la depresión no son totalmente objetivos, la mitad de los enfermos no llegan nunca a ser diagnosticados ni tratados correctamente.

Los médicos han insistido en que la depresión tiene tratamiento y que, cuanto antes se detecte, antes remitirá.

Por ello, han reclamado a las administraciones y a las empresas planes de prevención y sensibilización sobre esta enfermedad.

Unos planes que consisten en proporcionar formación a los trabajadores y superiores para enseñarles a reconocer los síntomas de la depresión y en definitiva, un «cambio de mentalidad» para que esta enfermedad no tenga un estigma y no se penalice a las empresas que acumulan bajas laborales por este motivo.

«El enfermo se culpabiliza de cosas de las que no es responsable, tiene problemas de memoria, está triste, pierde interés por aquellas cosas que antes le interesaban, problemas de atención, concentración y de aprendizaje», son algunos de los síntomas que ha explicado la doctora Gili, quien ha insistido en que «una persona que llora» no es la imagen correcta.

Los médicos han explicado que el extremo de esta enfermedad es el suicidio, y han recordado que en España se suicidan diez personas al día, de las que más la mitad tenía depresión.

Saiz y Gili han querido dejar claro que la depresión «no es un problema del trabajador», sino de la sociedad en su conjunto y han advertido de la necesidad de apoyar a estas personas que se encuentran en situación de riesgo.