Grupo de personas haciendo botellón en el aparcamiento de Son Canals.

TW
11

«A veces se pueden llegar a juntar treinta personas haciendo botellón», dice una vecina del barrio de Son Canals. El sueño es imposible de conciliar en esta barriada que cuenta con un aparcamiento al aire libre. Y, por desgracia, también es el lugar de encuentro para el botellón hasta las cinco de la mañana.

«Sobre todo ocurre los viernes y sábados. De noche es terrorífico. Se juntan en grupos de siete u ocho personas, se reparten por todo el aparcamiento y hacen botellón debajo de nuestra casa desde las seis de la tarde. Algunos incluso se meten heroína. En cuanto viene la policía se van corriendo», cuentan los vecinos de la barriada, que ya están hartos de la situación.

Música

Estas concentraciones de personas provocan ruido por la tertulia de madrugada pero también por la música. Una jarana al aire libre en zona residencial que está acabando con la paciencia de los residentes, y más ahora que las temperaturas han subido y necesitan dormir con las ventanas abiertas de par en par. «Nos vemos obligados a llamar a la policía y cuando nos cogen el teléfono, nos dicen que ya hemos llamado más vecinos molestos por el escándalo. Pero ellos mismos admiten que no hay efectivos suficientes», se lamentan los residentes.

Este aparcamiento, situado juno a la escuela de adultos de Son Canals, se encuentra cerca de varios minimarkets que tienen abierto durante las 24 horas, donde los asiduos van a comprar alcohol para consumirlo allí. «Esto se nos está yendo de las manos», aseguran los afectados, que señalan que la inseguridad está creciendo en la zona. «Esto es un barrio normal, de gente trabajadora, pero cada vez hay más jaleo por las noches. El otro día vimos a un ladrón que tiraba al suelo a un hombre de 60 años. Me preocupa la gente joven de nuestro barrio», dicen.