El primer edil de Capdepera, Rafel Fernández, prometió su cargo para «trabajar por el bien común». | J. Lladó

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Todo siguió el guión previsto. A las doce en punto empezaba ayer el pleno para expulsar al Partido Popular (PP) de la Alcaldía un mes y medio después de acceder a ella casi por sorpresa, cuando se rompió el pacto entre PSOE y UCAP.

Ayer, sin embargo, los nueve votos conjuntos de las dos formaciones desbancaron al ya ex alcalde 'popular', Joan Ferrer, con una moción de censura defendida para «formar un gobierno estable y fuerte». Por su parte, PP, PSM y Es Grup, en la oposición, votaron en contra.

El sustituto al frente del Ajuntament: el socialista Rafel Fernández. «Queremos el interés general de Capdepera. El PP sabía que con cinco ediles se encontraba en una situación transitoria», explicó durante la intervención como portavoz del PSOE.

Por su parte, Joan Ferrer (PP) apeló «a los intereses contrapuestos de las dos formaciones» con el objetivo de «tener la silla al precio que sea y una buena paga». «Una moción de censura se entiende cuando hay una verdadera crisis política», añadió Ferrer, quien cuestionó los beneficios de la alianza para los gabellins.

Demanda unánime

El líder de UCAP y socio de gobierno del PSOE, Biel Torres, aseveró que «había una demanda unánime para formar un gobierno estable» por lo que «hemos reeditado el pacto estando en nuestro derecho a gobernar». Torres expresó que la unión no se debe a «intereses particulares», sino que «siempre se ha hecho desde la honestidad».

Desde el PSM, Pere Fuster, se mostró contrario a las «formas» del pacto. «Nunca lo firmaríamos, sólo es una repartidora de sillas y de cargos. No sabemos nada de los proyectos que se quieren hacer», señaló.

En la misma línea, Mateu Melis (Es Grup) criticó también «el reparto de cargos» para «ocupar el poder y la silla de alcalde». Melis quiso dejar constancia de su preocupación por si habrá subida de impuestos y un aumento de los sueldos de los políticos.

Así las cosas, la Alcaldía de Capdepera queda los dos primeros años en manos de Fernández, quien recogió la vara de manos de Joan Ferrer. «Buscamos la estabilidad con un gobierno en mayoría que el PP no podía ofrecer. Ahora ya es la hora trabajar y dejar de predicar. Estamos aquí para servir a nuestro pueblo», indicó emocionado.

Asistencia de público

La secretaria general de los socialistas de Mallorca, Francina Armengol, el diputado Cosme Bonet y el alcalde de Son Servera, Josep Barrientos (PSOE), entre otros, mostraron ayer su apoyo al pleno. Desde el PP, el vicepresidente de Cultura del Consell de Mallorca, Joan Rotger, también estuvo presente.