Vista actual de la fachada de Can Garrover. | Antoni Pol

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El Consejo Parroquial de Sencelles ha puesto públicamente a la venta la parte que tenía de Can Garrover, un viejo casal que albergó un teatro. Dado el uso público que ha tenido durante años, muchos sencellers sienten que Can Garrover es patrimonio del pueblo.

El casal, que está prácticamente en estado de ruina, está a la venta por un precio de 250.000 euros. El ecónomo diocesano, Antoni Amorós, explicó que en realidad salió a la venta en 2012, pero que hasta la fecha no se había publicado la oferta en un portal especializado. ¿Por qué motivo se vende? «No tenemos capacidad para acometer una reforma y lleva años en desuso», explicó Amorós. El dinero que se obtenga servirá para pagar deudas (la Parroquia aun debe el tejado de la rectoría) y mantener el patrimonio eclesiástico local (la vicaría necesita asimismo una reforma), añadió el económo. Amorós recuerda que se ofreció al Consistorio –«nos habría gustado que continuara en manos del pueblo», indica–, pero la operación no llegó a fructificar. El Ajuntament de Sencelles dispone de un amplio patrimonio en el pueblo.

Historia

Este casal fue donado a la Iglesia en herencia por el benefactor Sebastià Molinas Amengual –un sobrino del Rector Molinas– hace un centenar de años aproximadamente, explica Jordi Llabrés, el cronista de Sencelles. Fue donado con la intención de que una congregación u orden que se dedicara a la educación de niños se estableciera en el pueblo, pero no se consiguió. Entonces se habilitó como sede de la Congregación Mariana primero y de Acción Católica más tarde. En la primera planta alberga un teatro que estuvo activo hasta hace una veintena de años. El casal –informa el cronista– ha tenido épocas de verdadero auge, como cuando se instaló allí el primer aparato de radio que hubo en el pueblo.