Cartel del GOB en contra del Pla de Carreteres. | GOB

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El grupo ecologista GOB ha pedido a los partidos que forman gobierno con el PSOE en el Consell de Mallorca, Podemos y MÉS, que no avalen este proyecto «destructor» de la autopita Llucmajor-Campos y les insta a que «sean coherentes con su discurso».

En un comunicado, la entidad ecologista considera que es «igualmente inasumible» la modificación del proyecto que ha realizado el Consell de Mallorca, que fue presentada el pasado mes de septiembre.

La Institución insular tiene previsto el inicio de las obras del «polémico» proyecto para enero de 2017, recuerdan al respecto.

Aunque con las modificaciones «se habla de desdoblamiento en vez de autopista, y que se reducen medianeras y el consumo de territorio», para el GOB «se continúa dando respuesta a una manera de entender la movilidad en Mallorca que continúa sacrificando territorio para infraestructuras pensadas para dar respuesta al parque de vehículos que invaden las carreteras de la isla, especialmente los meses de verano».

Con todo, la entidad ecologista recalca que «a su entender no se han aceptado» las alegaciones que ellos presentaron, pese a que desde la Institución insular se asegura que sí. En este sentido, los ecologistas recuerdan que presentaron alegaciones al proyecto presentado por el PP.

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En estas alegaciones, el GOB «pedía la retirada del proyecto y lo motivaba a partir de los impactos que generaría esta infraestructura». «No negociábamos la minimización de los impactos, argumentábamos nuestra oposición total y rotunda al proyecto. Hay una diferencia sustancial», recalcan.

Según la entidad ecologista, el proyecto Llucmajor-Campos «implica retomar un proyecto polémico que hace 15 años generó una importante oposición y movilización social», que ya fue motivo de una intensa campaña de movilización social que alcanzó la parada del proyecto el 1999, con cerca de 25.000 alegaciones.

Además el trazado propuesto «sigue implicando graves impactos y un elevado consumo de territorio», subrayan.

En este sentido, insisten en que el proyecto, «a pesar del maquillaje, tiene la clara intención de continuar con un modelo de movilidad insostenible», que prioriza el transporte privado por carretera, obviando la posibilidad de buscar propuestas realmente novedosas de otras maneras de entender la movilidad, solucionando así un problema derivado de la mala planificación territorial que ha generado unos «brutales» crecimientos urbanísticos a los núcleos costeros del sur --Cala d'Or, Cala Figuera, Cala Santanyí, s'Almunia, la Colonia de Sant Jordi o sa Ràpita-- o del interior --las urbanización fantasma de Campos: Arriba sa Ràpita, sa Vinyola o El Paraíso--.

Por todo ello, el GOB se pregunta por qué Podemos y MÉS apoyan un proyecto de estas características «que da continuidad al plan de carreteras revisado por el PSOE (2009) y contra el que desde el GOB ya nos opusimos por no haber sido capaces de plantear alternativas más allá de la construcción de nuevas carreteras y continuar con un modelo totalmente insostenible que ha bendecido también el 2º cinturón».