La nueva carretera discurre, en parte, por el antiguo camino de ‘darrere les vinyes’. | Joan Socies

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El Consell de Mallorca ha abierto al tráfico la variante de Algaida, una actuación que contribuirá significativamente al aumento de la seguridad en las vías relacionadas así como a la reducción de accidentes, mejorará la accesibilidad de usuarios no motorizados, peatones y ciclistas, así como la movilidad dentro del casco urbano.

La presidenta del Consell, Catalina Cladera, el conseller de Movilidad e Infraestructuras, Iván Sevillano, y la alcaldesa de Algaida, Antònia Mulet, han inaugurado este lunes el proyecto de reforma de la variante de la vía, con un presupuesto total de 7,7 millones de euros. Cladera ha destacado que es una infraestructura que mejora la movilidad de Algaida y de toda la comarca y lo hace en términos de seguridad y sostenibilidad, porque desvía el tráfico que hasta ahora atravesaba el casco urbano.

La presidenta del Consell ha asegurado, además, que es una variante diferente a las que hace la institución insular y que la mitad del presupuesto se ha destinado a muros de piedra que le han dado una integración a nivel paisajístico con la zona.

ALGAIDA.

Las autoridades escucharon las explicaciones sobre la ejecución de las obras.

La variante enlaza por el lado este del casco urbano de Algaida la carretera vieja de Manacor (Ma-15E) con la carretera Ma-5010 que sale desde Algaida hacia Llucmajor.
Con esta actuación, han añadido, mejora la seguridad y la movilidad, puesto que evita que el tráfico de la Ma-5010 y la carretera de Manacor (Ma-15) atraviese por dentro del municipio.

El ancho de los arcenes y el paseo de peatones adosado en plataforma independiente proyectados favorecen también el uso de ciclistas y peatones con mejores condiciones de seguridad. Se trata de una actuación reivindicada históricamente con un alto grado de consenso político y aceptación social dentro del municipio.

El conseller Iván Sevillano ha explicado que es una carretera que queda «escondida», es decir, que se ha ejecutado excavando y bajando la cota del terreno, de forma que desde lejos no se ve. Además, ha añadido Sevillano, para la piedra de los muros no se ha hecho ningún consumo de cantera ni se ha tenido que quitar piedra de otros lugares de la isla, sino que el propio movimiento de tierras que se hizo para soterrar la carretera ha permitido recuperar todo el material.

CONSERVACIÓN DE PATRIMONIO

La variante pasa junto al cementerio de ses Cases Noves, del cual quedan todavía cuatro cuevas de enterramientos pretalayóticas, catalogadas por el ayuntamiento de Algaida. Se han identificado las cuatro sobre el terreno y se han tomado medidas de protección a la hora de ejecutar la obra.

Además, en el inicio de las obras se realizó una prospección intensiva con georradar para detectar posibles cuevas ocultas u otras estructuras. Este seguimiento descubrió los restos de parte de una pequeña cantera de marino (con una superficie de 566 metros cuadrados), que data de entre los siglos XVIII y XX. El Servicio de Patrimonio Histórico del Departamento de Cultura, Patrimonio y Deportes del Consell de Mallorca consideró necesaria la preservación y la puesta en valor dentro de la obra de esta cantera por su interés etnológico.

INTEGRACIÓN PAISAJÍSTICA

El proyecto de construcción de la variante mejora el paisaje con la construcción de muros de piedra y la siembra de árboles en las intersecciones, así como el soterramiento del cableado aéreo de servicios.

Respecto del casco urbano, entre las medidas de integración adoptadas, se encuentran ejecutar la traza en trinchera y pantallas vegetales. El objetivo aquí es que solo se lleguen a divisar las copas de los árboles del paseo.