El alcalde entra en el edificio del Ajuntament en mitad de la protesta de los agentes.

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Un tenso pulso entre la Policía Local y el Ajuntament de Santa Margalida ha llevado a la marcha del jefe accidental del cuerpo, David Egea. Las reivindicaciones de los agentes se materializaron el viernes en una protesta a las puertas del Consistorio para reclamar que el alcalde Joan Monjo solucione una situación que consideran un «desmantelamiento» del cuerpo.

Las mejoras salariales y la contratación de efectivos son las principales demandas de los agentes. Según fuentes policiales «para un correcto servicio la plantilla debería contar con unas 40 personas, pero actualmente es de 22, con dos bajas médicas, dos en segunda actividad, cuatro que abandonarán el pueblo para ir a otras localidades con mayor sueldo y dos más de jubilación inminente».

Por su parte Monjo afirma que la rebaja en la partida presupuestaria de 38 a 30 agentes será «compensada» con la creación de ocho puestos de «funcionarios en apoyo a los agentes». El cuerpo considera este sistema de «dudosa efectividad legal».