Imagen del estado de la carretera entre Bunyola y Alaró, a su paso por el kilómetro 9. | F.F.

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La esperada reforma de la carretera Bunyola-Orient, prolongándose hasta la localidad de Alaró parece que, finalmente, echa a andar. Al menos, desde el Departament de Carreteres del Consell de Mallorca ya se ha iniciado la redacción del proyecto de refuerzo del pavimento de la vía Ma-2100, que une las localidades a lo largo de cerca de veinte kilómetros, aunque la principal intervención y el peor estado del asfalto se halla entre los kilómetros 6 y 9, principalmente.

Por el momento, los técnicos han realizado catas en el terreno para determinar la capacidad de resistencia del mismo a la hora de realizar ensayos que permitan conocer mucho mejor el estado actual el firme, deteriorado y parcheado en algunos de sus tramos, elevando la peligrosidad de una carretera muy frecuentada, además de por vecinos, por excursionistas y ciclistas, especialmente en primavera y verano.

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La obra plantea el refuerzo del firme y la estabilización del terreno en algunas zonas y no está previsto que haya que recurrir a expropiaciones. La redacción del proyecto corre a cargo del personal del Departament de Carreteres del Consell y se ha calculado que el coste de los trabajos elevará el presupuesto hasta los 6 millones de euros.

De esta manera, se saldará una cuenta pendiente con un punto de la red viaria de Mallorca marcado en rojo por el pésimo estado del asfalto, en el que el desgaste y un mal mantenimiento han convertido en peligroso rodar por algunos tramos. Pese a la instalación de guardarraíles de madera, la intervención más reclamada por diferentes colectivos incidía en la inseguridad que genera el mal estado del pavimento, centrado en el descenso desde el Coll d'Honor y, en dirección a Orient, en un tramo concentrado de apenas unos cuatro kilómetros.