El ministro de Interior, Jack Straw (primero por la derecha), contempla el camión en el que viajaban los inmigrantes.

TW
0

Dos hombres fueron localizados con vida en la parte trasera del vehículo, de matrícula holandesa, y fueron trasladados a un hospital, donde se consideró que su salud no corre peligro. El conductor del camión ha sido detenido, indicó un portavoz de la policía, según el cual las víctimas, 54 varones y cuatro mujeres, parecían de «procedencia oriental», posiblemente chinos. La policía maneja varias hipótesis sobre la causa de las muertes, que inhalaran monóxido de carbono, o la más probable que las víctimas se quedaran sin aire.

El hallazgo de los cuerpos se produjo cerca de la pasada medianoche mientras un funcionario de aduanas inspeccionaba rutinariamente los vehículos llegados en transbordador desde el puerto belga de Zeebrugge. El funcionario, según un portavoz, está «bastante traumatizado». La portavoz indicó que el sistema de refrigeración del vehículo, que oficialmente transportaba tomates, no estaba en funcionamiento. «Es difícil calcular a cuánto pudo haber ascendido la temperatura. El camión no estaba lleno, así que tenían bastante espacio», explicó, antes de añadir que los cuerpos han sido trasladados a un depósito de cadáveres provisional, para practicarles la autopsia.

El puerto de Dover es uno de los puntos de entrada al Reino Unido favoritos de las organizaciones de tráfico de inmigrantes ilegales, dadas sus frecuentes conexiones por transbordador con el continente. Se calcula que cada mes cerca de 10.000 inmigrantes ilegales parten del puerto francés de Calais hacia el Reino Unido. El hallazgo de los cadáveres de 58 presuntos inmigrantes ilegales obligó ayer al ministro británico del Interior, Jack Straw, a una intervención extraordinaria en la Cámara de los Comunes.