Imagen de Facebook de Mauro Morandi, el Robinson Crusoe italiano. | Facebook

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Mauro Morandi es conocido como el Robinson Crusoe italiano o el eremita de Budelli, una isla paradisíaca desierta del archipiélago de la Magdalena. Este exprofesor de educación física de Módena de 79 años, lleva viviendo allí desde hace 30 años, en 1989 cuando llegó a este lugar por casualidad. «Navegaba en un catamarán con unos amigos para dirigirme a Polinesia, pero tuvimos que parar en Budelli por una avería. Enseguida me enamoré del lugar. El custodio de la isla estaba a punto de jubilarse y yo lo sustituí. Mis amigos partieron, pero yo preferí quedarme aquí», dice.

La vida de Morandi es muy conocida en Cerdeña y sorprendió a medio mundo cuando se hizo eco de ella la sección de viajes de la CNN y la revista National Geographic, describiéndo al personaje como una atracción más de la isla.

El eremita de Budelli despierta la curiosidad y los turistas lo buscan para saludarle, aunque él afirma que ama la soledad. «En realidad, la auténtica soledad la vivo en invierno. En verano casi todos los días encuentro a turistas que quieren encontrarme y comunicar conmigo», señala.

El refugio de Mauro Morandi es una pequeña cabaña que se construyó durante la Segunda Guerra Mundial cerca de la playa rosa de la isla, famosa por este color en la arena que le proporcionan los pequeños fragmentos de coral y conchas.

Muchos turistas visitan la isla con la intención de llevarse una botella de arena rosa, exponiéndose a multas que van de los 500 a los 3.000 euros, puesto que las autoridades de Cerdeña lo consideran un robo.

Tras 30 años en este idílico lugar del mundo, ahora quieren desahuciarlo, pese a que ejerce de guardia no oficial sin tener ningún contrato.

Hace dos años la isla de Budelli se incorporó al Parque Nacional del Archipiélago de la Magdalena, que tiene siete islas. El presidente del mismo, Fabrizio Fonessu, nombrado en febrero pasado, considera que la presencia de Morandi es incompatible con el nuevo proyecto para conservar la naturaleza de la isla.

El Robinson Crusoe italiano vive de su pensión y se alimenta de los frutos de la naturaleza que le rodea; por ejemplo, en invierno recoge setas y en primavera utiliza los huevos de las gaviotas.

Morandi es un eremita moderno y como tal está conectado a las redes sociales, dispone de teléfono móvil, tableta y wifi. Tiene página en Facebook con 8.521 seguidores y también una cuenta en Instagram para mostrar su rincón al mundo, colocando los amaneceres que iluminan el Mediterráneo, la fauna , flora, los paisajes y su vida silvestre con la compañía de dos gatos y un par de gallinas.

Morandi se resiste a abandonar la isla y afirma que solo tiene un deseo: «Déjenme en paz aquí».