El excampeón austríaco de Fórmula 1 Niki Lauda. | ALEX HALADA

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El expiloto austríaco Niki Lauda, de 69 años y triple campeón mundial de Fórmula Uno, ha viajado a Ibiza, donde pasará las Navidades junto a su familia y proseguirá con el tratamiento de rehabilitación para recuperarse de un trasplante de pulmón al que tuvo que someterse de urgencia en agosto pasado.

Así lo informa el portal austríaco Oe24, que precisa que Lauda obtuvo de los médicos del Hospital General de Viena (AKH), por primera vez desde la operación y tras examinado durante una semana, el visto bueno para volar.

Lauda se encontraba el pasado verano en Ibiza cuando sufrió una grave enfermedad y voló de allí al AKH, donde fue sometido con éxito a un trasplante de pulmón de urgencia el 2 de agosto porque los médicos no vieron otra posibilidad de salvarle la vida.

Permaneció en la clínica hasta el 24 de octubre pasado, cuando la abandonó «en buen estado», si bien necesitando aún «una rehabilitación intensa de varias semanas», según informaron entonces los médicos.

«Sí, estamos aquí (en Ibiza). Esto es algo así como nuestro milagro de Navidad (...) Festejaremos todos juntos las Navidades, toda la familia Lauda unida», dijo Birgit Lauda, la esposa del paciente, citada por el rotativo.

El diario la localizó por teléfono después de que ella publicara un mensaje en las redes sociales que rezaba «Ibiza-todos juntos. Estamos bien».

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El matrimonio, junto a sus hijos mellizos Mia y Max, habría viajado pocas horas antes de Viena a la isla española, donde tiene su segunda residencia.

Otros medios austríacos se hacen eco de una entrevista del propio Lauda al diario deportivo italiano «Gazetta dello Sport», donde explica que en Ibiza deberá someterse a seis horas diarias de tratamiento de rehabilitación.

No obstante, expresa su esperanza en estar completamente recuperado en el plazo de un mes y poder así reasumir su vida activa. Entre otras actividades, es presidente no ejecutivo de la escudería Mercedes, lo que le mantiene vinculado a su pasión por el automovilismo y la Fórmula Uno.

Lauda ya había sido sometido a sendos trasplantes de riñón en 1997 y 2015, en este último caso gracias a la donación del órgano por parte de su entonces novia Birgit.

El espíritu de lucha y tenacidad del expiloto es legendario desde su regreso casi milagroso a los bólidos tras sufrir un grave accidente en 1976, en el circuito de Nürburgring, durante el

Gran Premio de Alemania, y quedar atrapado en llamas.
Aparte de sus éxitos al volante, ha desarrollado una carrera como empresario, fundando varias líneas aéreas.