El actor francés Alain Delon. | Efe

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La guerra abierta en el seno de la familia del actor francés Alain Delon, aireada en platós de televisión y revistas y aderezada por denuncias y contradenuncias entre sus hijos, está marcando un triste capítulo en la historia de un mito del cine que se apaga. A sus 88 años, una de las pocas conclusiones que los implicados en este conflicto comparten es el delicado estado del actor, cuya intensa mirada triunfó a las órdenes de directores franceses e italianos como Jean-Pierre Melville, Louis Malle, Luchino Visconti o Michelangelo Antonioni.

En lo que no coinciden en absoluto es en la forma de abordar los problemas de salud de Delon, quien sufrió un accidente cerebrovascular en 2019, ni en dónde debería ser tratado o pasar el último periodo de su vida. En un bando aparecen el hijo mayor, Anthony -fruto de la relación del intérprete en los años 60 con Francine Canovas, conocida como Nathalie Delon, su primera esposa- y el menor del clan, Alain-Fabien, descendiente de de la modelo neerlandesa Rosalie van Breemen, que fue pareja del actor entre 1987 y 2001.

A ellos se opone la única hija de Delon, Anouchka, cuya madre también es Van Breemen y a quien hasta sus propios hermanos reconocen en cierta manera como la favorita de su padre. En paralelo, defiende también su propia versión la última pareja del actor, la japonesa Hiromi Rollin, a la que rechazaban los tres hijos por considerar que se aprovechaba de las debilitadas capacidades de su padre y a quien consiguieron separar de él el pasado verano.

Rollin ha pedido a su abogado, Yassine Bouzrou, interponer su propia denuncia por intento de homicidio, según reveló el letrado en una entrevista publicada ante la interrupción de los tratamientos de Delon por parte de los hijos justo después de que a ella la expulsaran de la residencia de Douchy, al sur de París, donde convivía con el actor. «Tenemos la impresión de que el objetivo es acelerar la muerte de Alain Delon, partiendo de la base de que, en cualquier caso, está condenado a corto plazo, mientras que esto no es en absoluto lo que decían los médicos el 30 de junio», indicó Bouzrou al diario Le Parisien.

Cruce de acusaciones y querellas

La guerra entre los hijos de Delon quedó en evidencia el 4 de enero, cuando el mayor, Anthony, contó en una entrevista con el semanario Paris Match que Anouchka, a la que denunció en noviembre, ocultó a sus dos hermanos que, entre 2019 y 2022, su padre «había sido sometido a cinco test cognitivos en una clínica suiza y que no superó ninguno».

Otra denuncia posterior de Alain-Fabien reforzó esta acusación, mientras que Anouchka presentó su propia demanda por difamación. Además, el abogado de Alain Delon -pero que también representa a la hija-, Christophe Ayela, difundió un duro comunicado crítico con Anthony supuestamente en nombre del actor. Anouchka es partidaria de tratar a su padre en Suiza, donde ella reside, para que reciba los cuidados adecuados. Sus hermanos la acusan de manipular a su padre para que termine sus días en ese país por motivos fiscales, ya que allí tendría que pagar menos impuestos por la mitad de la herencia que le corresponde según un testamento ya cerrado (los otros dos hermanos tienen asignado cada uno un 25 % y Anthony ha desmentido en público que el conflicto sea por el patrimonio).

Los varones también defienden el deseo de su padre de acabar sus días en Douchy, donde construyó una capilla, pero el letrado Ayela manifestó esta semana, en una petición ante la Fiscalía para que se imponga una tutela judicial sobre Delon, que los hermanos han designado para él a un médico generalista «que no tiene ninguna competencia».

A ese respecto, el abogado afirmaba que Anthony Delon ha decidido administrar a su padre un régimen a base de «zumos de frutas y verduras recetados por un naturópata» con quien tuvo una relación, porque bajo su visión su padre «ya no debe recibir tratamiento real, sino sólo cuidados paliativos».

Solicitaba, por ello, un examen médico de un especialista suizo, pero también por su lado Anthony había interpuesto su propia solicitud para colocar a su padre bajo tutela judicial. Ante este panorama, el fiscal de Montargis (localidad situada cerca de la residencia de Douchy), Jean-Cédric Gaux, ordenó este jueves que se realicen exámenes médicos al actor como primer paso para estudiar la potencial designación de un representante legal. Todo apunta, por tanto, a que este triste culebrón tendrá aún más capítulos.