Imagen de archivo de una actuación de la Policía Judicial de la Guardia Civil en Calvià. | Michel's

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Eran las cuatro de la madrugada de un día de agosto de 2012 cuando Miguel S.S., de nacionalidad española, agredió sexualmente a una turista británica en la playa de Magaluf.

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, el sospechoso –privado de libertad por esta causa desde el momento de su arresto– se dirigió a la zona de playa. Una vez allí, se percató de que había una turista de nacionalidad británica que se hallaba tumbada en una hamaca durmiendo al encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas.

El acusado, «con una intención libidinosa, le subió el vestido, le bajó la ropa interior y le penetró vaginalmente, resultando que en un momento dado la víctima se despertó, no pudiendo hacer nada ni reaccionar ante el estado de shock en el que se quedó al percatarse de que el procesado la estaba penetrando», apunta la calificación fiscal.

El próximo miércoles, la Sección Primera de la Audiencia de Palma será la encargada de juzgar al presunto autor material de la agresión sexual. El fiscal le solicita una pena de siete años de cárcel y la inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio durante la condena.