La misa se celebró en la iglesia castrense de Santa Margarita, en Palma. | Alejandro Sepúlveda

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Decenas de policías nacionales despidieron este miércoles a José Mota Barea, el agente fallecido el sábado y que en 2015 fue distinguido con la medalla al mérito policial con distintivo rojo porque auxilió a una enfermera en Son Espases y sufrió lesiones muy graves al ser atacado por un preso.

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Este miércoles, numerosos compañeros quisieron darle el último adiós en la iglesia castrense de Santa Margarita, en la calle San Miguel. La delegada del Gobierno, María Salom, y el jefe superior Antonio Jarabo, así como su cúpula de mando, encabezaron el acto, al que se sumó el alcalde de Palma, José Hila; el fiscal superior, Tomeu Barceló; el presidente de la Audiencia, Diego Gómez-Reino, las conselleras de Hacienda y Sanidad: Catalina Cladera y Patricia Gómez; el coronel Jaume Barceló, máximo responsable de la Guardia Civil; el comandante militar de Balears, Juan Cifuentes y el jefe de la Policía Local de Palma, Josep Palouzié.

En el mes de agosto de 2015, un recluso senegalés muy conflictivo que estaba en el módulo de detenidos del hospital de Son Espases atacó a una enfermera. José Mota salió en su defensa y el africano le propinó una paliza que lo dejó en estado de coma. La policía cree que esas lesiones le provocaron el sábado la muerte y pide que el preso sea acusado de homicidio.