El hombre fue fotografiado hasta en tres ocasiones haciendo un gesto grosero a las cámaras. | Pixabay

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A Timothy Hill, un hombre de 67 años y vecino de una localidad cercana a Liverpool, se le van a quitar las ganas de hacer peinetas a las cámaras de los radares en la carretera, puesto que esta práctica le ha acarreado una condena de 8 meses de prisión y la retirada del carné de conducir durante un año.

Según cuenta una información de Euronews de la que hacen referencia medios especializados del motor, el hombre fue fotografiado hasta en tres ocasiones haciendo un gesto grosero a las cámaras.

Fue revisando su caso de cerca que las autoridades se percataron de que su Range Rover no marcaba ninguna velocidad a su paso por los sensores. Estaba claro: circulaba con un inhibidor prohibido.

Tras el juicio los agentes destacaron que hacer reiteradas peinetas a los radares conduciendo un vehículo con inhibidor no era la mejor forma de pasar desapercibido.