Los internos de la cárcel de Palma hacen llegar su preocupación. | Alejandro Sepúlveda

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Los presos de la cárcel de Palma viven «aterrados» y «con el corazón en un puño» ante la pandemia del coronavirus en el interior de prisión. Por ese motivo, desde hace varios días, un gran número de internos del centro penitenciario de Palma han solicitado, por escrito y de forma oficial a través de sus abogados, su puesta en libertad en base a las directrices marcadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los reclusos sostienen que se trata de una situación «muy complicada y que las medidas de protección nunca deben conducir a un trato inhumano o degradante de las personas privadas de libertad».

Varios letrados se han puesto en contacto con Ultima Hora para hacernos llegar las inquietudes de sus clientes. «Nadie está pidiendo que pongan en la calle a violadores, asesinos o violentos atracadores. Lo único que solicitamos a las autoridades competentes que se preste particular atención a las necesidades específicas de las personas detenidas más vulnerables. Los reclusos/as de mayor edad, los grupos de riesgo, personas con patologías previas etc... Además de realizar pruebas de detección de la COVID-19 y garantizar el acceso a los cuidados intensivos», señalan las defensas.

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Las diferentes peticiones están basadas en las directrices de la OMS que apuntan que «dado que el contacto personal estrecho fomenta la propagación del virus, todas las autoridades competentes deberían concertar esfuerzos para recurrir a alternativas a la privación de libertad. Este enfoque resulta imperativo especialmente en situaciones en las que se exceda la capacidad de los centros», señala el informe.

Además, las autoridades deberían hacer mayor uso de las alternativas a la detención preventiva, la sustitución de la pena, y la libertad anticipada y la libertad provisional; reevaluar la necesidad de continuar con el internamiento no voluntario de los pacientes psiquiátricos y abstenerse, en la medida de lo posible, de detener a los migrantes. Si la Isla está cerrada y hay orden de confinamiento, ¿quién se puede escapar? Es absurdo tenerlos encerrados y un grave riesgo para la salud», concluyen.

Por el momento, las autoridades judiciales competentes alegan que la situación en la cárcel está bajo control y están denegando de manera sistemática las correspondientes peticiones de libertad.