Antoni Colom, enólogo de Consell. | Pep Córcoles

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Las cepas están sanas, presentan una buena cantidad de fruto, y la maduración está siguiendo cauces normales, sin adelantos inesperados ni retrasos molestos. Varios agentes del sector coinciden en que las previsiones son positivas en cuanto a calidad y cantidad para la campaña de este año.

Pere Calafat, payés y propietario del celler Jaume de Puntiró, en Santa Maria, indica: «venimos de dos añadas precedentes en las que la producción de uva fue escasa. Este año, sin ser excepcional, es bastante buena. Es aquello de decir que no pasaremos pena para elaborar los vinos que deseamos hacer y en la cantidad que queremos». El payés agrega: «El año pasado padecimos una gran sequía, con un mes de mayo terrible en cuanto a temperaturas. Este año aunque hemos padecido una ola de calor lo cierto es que ha sido más breve. Tuvimos un mes de junio suave, con algo de lluvia que dio un respiro a la viña».

Calafat dice que «aunque en muchos lugares se ha comenzado a vendimiar es preciso indicar que se trata de las variedades francesas, que al adaptarse a nuestro entorno se han erigido en muy tempranas. Nuestras variedades tradicionales, las autóctonas, van incluso una semana o diez días más retrasadas que el año pasado». Sin embargo el payés añade: «No es preocupante pues cabe recordar que tradicionalmente la vendimia no empezaba hasta septiembre».

Antoni Colom, enólogo, de Consell, opina que «este año la cosecha será normal tirando a alta. La lluvia que cayo en junio favoreció algunos rodales pues cabe explicar que no cayó de forma uniforme. En algunos lugares se registraron de 30 a 50 litros por metro cuadrado y en otros rodales apenas cayeron ocho litros por metro cuadrado».

Colom se encuentra ligado profesionalmente a la conocida firma Hereus de Ribes, una de las bodegas más antiguas de Mallorca. Los operarios de esta empresa comenzaron hace una semana a recolectar las uvas de la variedad viogner.

Esperanza Nadal, de las bodegas Nadal de Binissalem.

Por su parte, Pere Ramis, payés y propietario del celler Can Ramis de Sencelles, abunda en que «las vides han tenido un desrrollo normal este año, sin grandes sobresaltos. El año pasado se adelantó bastante».

El agricultor indica que «en momentos puntuales se ha visto alguna mancha amarilla en las hojas, señal de la aparición de mildiu, pero llevando un buen tratamiento no ha sido muy difícil de resolver».
También Esperanza Nadal, enóloga y propietaria de las bodegas Nadal de Binissalem, están a punto de empezar los trabajos.

«Nosotros empezamos a vendimiar el pasado miércoles (16 de agosto). Las viñas presentan calidad, cantidad y sanidad, un estado óptimo que augura un buen año. El resumen de la campaña hasta el momento es el de equilibrado». La experta manifiesta que «es cierto que ha hecho calor. Julio ha sido caluroso, pero no más que otros años. Ahora mismo estamos teniendo un verano con noches soportables y se ve en las plantas. Maduran el fruto de forma uniforme, no están amarillas. Todo apunta a que será positivo».