Economía

En 2016 la inflación en Baleares alcanza el 1,6%

A. Ginard / Pilar Lillo | 05/05/2017

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Tasa de variación de los precios por periodo en las Illes Balears y a nivel nacional correspondientes al mes de diciembre y a los grupos COICOP (Clasificación de los precios individuales de consumo de acuerdo con la finalidad).

Tasa de variación de los precios por periodo en las Illes Balears y a nivel nacional correspondientes al mes de diciembre y a los grupos COICOP (Clasificación de los precios individuales de consumo de acuerdo con la finalidad).

10-05-2017 | Fuente: Ibestat

El Índice de Precios al Consumo (IPC) subió el 1,6% en 2016 en Balears, exactamente la misma cifra que la media española. El incremento del IPC debe encuadrarse en un contexto de muy bajos tipos de interés, de crecimiento del Producto Interior Bruto, de una reducción importante del paro, acompañada de un aumento de las afiliaciones a la Seguridad Social, aunque con proliferación de empleo precario.

La inflación se normaliza y se acerca al objetivo del Banco Central Europeo de crecimiento lento pero sostenido del 2% anual. Aunque la evolución no ha sido sostenida, sí se va acercando poco a poco al ideal y deja atrás los miedos a la deflación que han estado ahí hasta no hace demasiado.

La evolución del IPC en Baleares ha sido irregular en los últimos años, marcada tanto por la política monetaria como por la coyuntura local y, sobre todo, por la dependencia energética tanto en electricidad como en carburantes. En 2015, el ascenso fue del 0,3%, mientras que en España los precios quedaban inmóviles (0%). En cambio, un año antes, las Islas vieron cómo los precios caían un 0,8% mientras que el descenso medio del estado se situaba en el 1%. En 2013, los precios tuvieron una clara contención, debido en gran parte al descenso de los carburantes, situándose el IPC en Balears en el 0,5%, mientras que en España era del 0,3%. Desde 2007 y hasta 2012, los precios experimentaron una clara contención en las Islas y en España, con un repunte en 2012.

Por comunidades autónomas, donde más subieron los precios en 2016 fue en Catalunya (1,90%) y Navarra (1,80%), mientras que las menores subidas se registraron en la ciudad autónoma de Ceuta (1,10%) y en la Comunitat Valenciana y Canarias (1,30%).

Inflación subyacente

Si bien la inflación en Baleares fue del 1,6% en 2016, la inflación subyacente fue solo del 1%. Este indicador toma la variación de los precios del índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos, que están sujetos a una gran variabilidad. Es comúnmente aceptado que indica con mejor exactitud si el conjunto de los precios está aumentando. En el conjunto del país también fue del 1%.

Cabe destacar que la inflación subyacente se ha movido en una horquilla menor a la inflación de toda la cesta de la compra, lo que tiene que ver con que gran parte de las subidas o bajadas están a merced del precio del petróleo. Es decir, que mientras el índice general ha registrado desde un crecimiento del 3,9% de los precios en 2007 al -0,8% en 2014, la inflación subyacente se ha movido entre el 2,9% y el 0,3%. Además, este indicador no ha sido negativo en Baleares en ningún año de la última década.

El análisis por grupos Coicop, abreviación de Classification of Individual Consumption according to Purpose (Clasificación de los precios individuales de consumo de acuerdo con la finalidad), internacionalmente aceptados, revela que durante 2016 solo experimentaron un retroceso en Balears el ocio y la cultura y los productos de menaje. En ambos casos, el descenso fue del 0,7% en Balears, mientras que en España el menaje no presentaba oscilación alguna respecto 2015 y el ocio y la cultura subían un 0,5%.

Productos de primera necesidad como los alimentos y las bebidas incrementaron su precio (1%) por debajo del índice general, si bien en España el ascenso fue aun más leve (0,8%). La estadística contabiliza por alimentos y bebidas no alcohólicas los productos comprados para ser consumidos en el domicilio. En cambio, no están incluidos los vendidos por hoteles, restaurantes, cafés, bares o máquinas automáticas para ser consumidos en el lugar de compra. Tampoco están incluidos los platos preparados para llevar ni los alimentos para animales de compañía.

La evolución histórica del IPC de alimentos y bebidas no alcohólicas ha sido moderado desde que en 2007 se incrementara el 6,4%. Destaca el descenso del 3% experimentado en 2009.

El transporte, lo que más sube

El mayor incremento en Baleares correspondió al transporte (4,4%), que en España fue del 4,7% debido al incremento de los costes de los combustibles, si bien en los dos años anteriores se habían producido sendos descensos del 5,3% en 2014 y del 2,4% en 2015. En general, el precio del transporte ha sido especialmente inflacionista, tanto en las Islas Baleares como en el conjunto del Estado, aunque también ha habido años de caída pronunciada. El apartado de transporte contempla, además de todo tipo de gasolinas, aceites y lubricantes, la compra de piezas de repuesto y accesorios, el mantenimiento y las reparaciones efectuadas en el taller, la Inspección Técnica de Vehículos... además de los servicios de transporte, tanto aéreo como marítimo o ferroviario.

El segundo mayor aumento en 2016 fue el de las comunicaciones, que fue del 3,3% tanto en las Illes Balears como en el Estado. Desde 2007, los retrocesos han sido una constante y los precios han bajado de forma espectacular. En este sentido, el IPCde las comunicaciones subió un 1% en 2007, un año después bajó un 0,2% y en 2009 los precios se mantuvieron estables. Desde 2010 y hasta 2014, los precios experimentaron retrocesos del 0,7%, 1,6%, 2,8%, 6,6% y 5,6%, mientras que en 2015 recuperaron la senda del crecimiento (0,5%).

Destacar también el moderado ascenso (0,5%), después de dos años de caídas, del IPC de salud. El retroceso en 2015 fue del 0,7% y en 2014 del 1,9%. Llama la atención también que en 2012, después de tres años de descenso de los precios, el incremento fue superior al 10% (11,4%).

El incremento en 2016 en hoteles, cafés y restaurantes fue del 1,7%, mientras que en el conjunto de España crecieron un 1,4%. Desde que se iniciara la crisis, los precios de este grupo de actividad no han dejado de crecer, con la única excepción de 2010, cuando se mantuvieron invariables.

El vestido y el calzado han experimentado también un ligero crecimiento del 1% en 2016. Un año antes, el incremento había sido del 0,8% y en 2014 solo del 0,1%. El año anterior, los precios no habían experimentado variación alguna. Destacar también la caída del 0,9% experimentada en 2009.

En cambio, dos grupos de productos pasaron a ser más baratos en 2016: menaje y ocio y cultura. En ambos casos han sufrido deflación en más de un año durante la crisis. Si bien en ocio y cultura las mayores bajadas de precios se vivieron en 2009, con un -2,4%, las disminuciones no fueron tan significativas en menaje. En el conjunto del país, la situación ha sido un poco distinta. No ha habido inflación en menaje, que se ha quedado con los precios planos, y en ocio y cultura han subido un 0,5%.

Cabe tener en cuenta que ocio y cultura incluye, además de todo tipo de espectáculos, equipos de imagen y sonido, televisores, instrumentos musicales, equipos de transporte como caravanas, barcos, globos, caballos o ponis, juguetes, deportes, jardinería y animales domésticos. Por su parte, en menaje se incluyen muebles, electrodomésticos, herramientas, productos de limpieza, servicio doméstico y tintorería, entre otros.

Uno de los grupos que durante la crisis no ha experimentado retroceso alguno, sino que siempre ha aumentado de precio, es el de bebidas alcohólicas y tabaco. Los incrementos de impuestos han provocado que el IPC de bebidas alcohólicas y tabaco subiera con especial virulencia en 2009 (11,4%) y 2010 (14,2%). El pasado 2016 no fue una excepción, aunque el ascenso fue del 1,2%.

Por rúbricas

La clasificación por rúbricas permite observar la evolución del precio de artículos concretos de la cesta de la compra habitual. Lo que más subió fue el pescado fresco y congelado (6,5%), las legumbres y hortalizas frescas (6%), las patatas y sus preparados (5,3%), el transporte personal (4,8%), los crustáceos, moluscos y preparados de pescado (3,9%), las publicaciones (3,6%), las comunicaciones (3,3%), los servicios médicos y similiares (2,5%), el calzado de mujer (2,3%), otros gastos de enseñanza (2,1%), y turismo y hostelería (2%). En sentido inverso, los productos que más bajaron su precio en 2016 fueron el azúcar (-4,6%), los objetos recreativos (-4,5%), la carne de porcino (-4%) y la carne de ovino (-2,8%). Además, se mantuvieron constantes los precios del calzado de hombre y el transporte público urbano (0%).