Pollença

Espadas y remos, a punto para la batalla 'pollencina'

Pollença vive inmersa en las fiestas de La Patrona, que culminan el 2 de agosto con la batalla de 'Moros i Cristians'

Lola Olmo | 28/07/2011

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Los cristianos se dirigen al encuentro de los invasores piratas.

Los cristianos se dirigen al encuentro de los invasores piratas.

02-08-2010 | Michel's
ATALLA DE MOROS Y CRISTIANOS DE POLLENÇABATALLA DE MOROS Y CRISTIANOS DE POLLENÇALA ALBORADA.

27-07-2011 | Juanjo Roig

Las espadas de madera de los moros, las barras, 'forques' y remos de los cristianos ya están a punto para la contienda. El martes, al atardecer, las calles del centro de Pollença reviven su historia con la multitudinaria batalla de Moros i Cristians, acto central de las fiestas de La Patrona.

Pero antes de que llegue ese esperado momento, el programa festivo tiene aún mucho que ofrecer a 'pollencins' y visitantes. Si el miércoles fue un recital de Gospel en el Clasture de Sant Domingo el acto más reseñable de la velada, la noche del jueves es la iglesia de Monti-sion la que se transforma en escenario para acoger un concierto del Orféo Mayurqu y el Estudi Vocal del Cor de Pollença.

Los niños son los protagonistas de la jornada del viernes, con una ludoteca que se instala en la Plaça Vella a partir de las 11 de la mañana y cuenta cuentos, seguido de una carrera popular de atletismo, a las siete en el parque infantil, en la que pueden tomar parte los pequeños atletas a partir de 4 años. Por la noche, las danzas tradicionales en el claustro y una fiesta joven con numerosos Dj's en la plaza de Ca les Monnares garantizan una oferta variada para el ocio.

Los actos deportivos y culturales nutren el programa de La Patrona para el sábado. A las siete comenzará un vistoso pasacalles de los gigantes por las calles del centro hasta llegar a Ca les Monnares, donde los Gegants bailarán todos juntos. La Revetla Pollencina que empieza a las diez de la noche en el claustro de Santo Domingo es otro de los actos más queridos por los residentes y este año cuenta con la música y voces de Xeremiers Orats, Marta Ferrer, Coral Arrels Pollencines, Es Glosadors de sa Pleta, Martí Saez, Toni Cerdà y Aires de la Cala.

La jornada dominical dedicada a los más pequeños dará paso, el lunes, a una velada con actos para todos los públicos. A las diez, teatro en el Claustro de Sant Domingo, seguido de una verbena que comenzará hacia las once en la Plaça Major y que se prolongará, para quienes aguanten, hasta las cinco de la madrugada, cuando se instará al silencio para escuchar la tradicional Alborada.

Es precisamente con este solemne himno como amanece Pollença cada año el 2 de agosto, día de La Patrona. La misa y el baile de los Cossiers al mediodía y la procesión con la imagen de La Patrona por la tarde, son algunos de los actos tradicionales que se celebrarán hasta que lleguen las siete de la tarde y, con el grito del personaje de Joan Mas encomendando el destino de los cristianos a la Mare de Déu dels Àngels, dará comienzo la batalla de Moros i Cristians. Por delante quedarán horas de recorrido, lucha, calor y 'mesclat' hasta proclamar, un año más, la victoria del pueblo sobre los piratas invasores con el cántico del Tedeum, la Alborada y, finalmente, el Visca Pollença!

Bartomeu Cifre, alcalde de Pollença

«Debemos mucho al altruismo de la sociedad»

El alcalde de Pollença, Bartomeu Cifre, habla sobre las Festes de la Patrona de este año.
Con la amenaza del botellón bajo el brazo, blindará los accesos al municipio para intentar frenar los excesos que ya han pasado factura a otros municipios.
«No creo que peligre la identidad de nuestras fiestas porque su base es la participación del pueblo pero la parte de ocio se convierte en una fiesta que ya no es para la gente de aquí. Este año será una prueba de fuego, aunque mi intención era quitar la verbena de la Alborada al final se hará un pequeño concierto», dice Cifre.
Las fiestas son este año más austeras que nunca «hemos encontrado la mitad de la partida agotada». Se suprimen los tradicionales fuegos artificiales buscando «un equilibrio en un programa de fiestas que debe mucho al altruismo de la sociedad civil», explica.