Patatas bajo el sol de noviembre

| Puig d'en Valls |

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03-11-2014

Ensalada payesa, tortilla de patatas, ensaladilla rusa, frita de cerdo, pan hecho con patata y acompañado de companatge, y patatas bomba fueron los platos protagonistas ayer de la II Diada de la Patata celebrada en Puig d’en Valls.

Los encargados de organizarla fueron los miembros de la colla de este pueblo del municipio de Santa Eulària, presidida por Yolanda Costa: «La novedad de este año es que la jornada termina con la obra de teatro ‘Quin embull!’ representada  por la Asociación Músico-Cultural Retro, que ha estado en otros pueblos pero aquí nunca, y ésta era una buena ocasión para que se estrenaran en Puig d’en Valls». El año pasado cerraron la jornada con el pase de la película ‘La Guerra de las Patatas’ y este año pensaron que estaría bien «después de tantos juegos payeses, acabar con alguna actividad de carácter más cultural», añadió Yolanda Costa.

Como cualquier celebración que se precie, hubo también ball pagés. Este año la colla invitada fue la de Buscastell que hacia el medio día hicieron su pase de ball pagés junto a la de Puig d’en Valls.

Otra curiosidad  fue la ‘Patatómbola’, una tómbola de productos ibicencos como algunas botellas de crema de avellana y de café de Can Fluixà, cajas de vino de Can Rich o un flaó de Can Turet, entre muchas otras cosas. Quien compró un número (por el módico precio de 3 euros) tuvo regalo asegurado.

No faltó tampoco el tir amb bassetja, aunque esta vez no lo hicieron con piedras sino con pelotas de tenis porque «podía ser peligroso», aclaró Costa. Tras el tir amb bassetja hicieron algunos juegos previos a la comida y luego ya empezó al obra de teatro ‘Quin Embull!’.

La Diada de la Patata cumple este año su segunda edición. Es una manera, para la colla de Puig d’en Valls, de sacar un dinero y poder financiar sus actividades, cursos y viajes ya que «si dependemos de las instituciones públicas no hay nada», explicó la presidenta de la colla, y así «conseguimos sufragar nuestros gastos».

La jornada, dedicada a este tubérculo tan popular, debía haberse celebrado el 28 de septiembre pero el mal tiempo impidió que pudiera llevarse a cabo. Ayer por fin, con un sol y un calor poco habituales en el mes de noviembre, pudieron disfrutar de un día perfecto para una celebración al aire libre.

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