Agentes de la Guardia Civil y operarios de la funeraria trasladan el cadáver. | Michel's

TW
0

La Guardia Civil inició ayer una investigación para esclarecer las causas de la muerte de un hombre, cuyo cadáver fue hallado en las instalaciones de la antigua prisión militar de Illetes, en el municipio de Calvià. El cuerpo del varón, de unos 50 años de edad, no presentaba signos de violencia aunque estaba comido por las ratas. El óbito fue comunicado al juzgado de guardia de Palma y el juez ordenó el levantamiento del cadáver. En las próximas horas se le practicará la autopsia para obtener más datos sobre las causas de la muerte.
Una pareja de jóvenes que accedió al interior de las antiguas instalaciones militares y paseaba por allí encontró el cadáver, a media mañana. Los jóvenes detectaron un fuerte olor que procedía de lo que era la residencia del jefe de la cárcel militar, y en la parte baja del torreón de la vivienda vieron un bulto. Acto seguido, los jóvenes fueron al cuartel de Palmanova, avisaron a la Guardia Civil y acompañaron a los agentes hasta el lugar.
Las antiguas instalaciones militares están valladas y tapiadas. Para llegar hasta el cadáver, los agentes tuvieron que entrar en la vivienda del antiguo jefe de la prisión por un agujero que hay en el techo.
El cuerpo del varón estaba semimomificado, no presentaba signos de violencia y estaba comido por las ratas. El forense calculó que el hombre falleció hace unos dos meses. El cuerpo estaba cubierto por mantas y en la habitación había ropa y restos de comida.
Los agentes de la Policía Judicial iniciaron una investigación para identificar al varón. En principio se descarta una muerte violenta, aunque se está a la espera de los resultados de la autopsia.