Elogio del relato cotidiano

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Carles Fabregat ayer durante su entrevista en PERIODICO de IBIZA Y FORMENTERA .

Carles Fabregat ayer durante su entrevista en PERIODICO de IBIZA Y FORMENTERA .

18-04-2015

Carles Fabregat (Barcelona, 1951) vuelve a estar de actualidad, si es que alguna vez dejó de estarlo. El motivo es que este escritor, poeta, escultor, pintor y gestor cultural nacido en Barcelona y afincado en Eivissa desde hace más de tres décadas presenta esta tarde, a partir de las 20,00 horas, en la Biblioteca Municipal de Can Ventosa su nuevo libroRara Pluja.

Para esa nueva incursión en el mundo de la literatura, editada de forma conjunta por Edicions Aïllades y Ediciones Oblicuas, Fabregat ha escogido 25 relatos cortos, todos ellos titulados con una sola palabra menos uno, precisamente el que da nombre al libro, Rara Pluja, y todos con una extensión que varía entre una página para los más breves y trece para los más extensos.

Según explicó ayer el propio escritor a PERIODICO de IBIZA Y FORMENTERA todos estos relatos tienen como nexo común la cotidianidad más absoluta. «En tiempos como los actuales donde están de moda las grandes novelas de historia o de misterio, muy documentadas, con pistas o cartografías muy elaboradas, yo he decidido ir al contrario de todo y centrarme en la vida sin más», explicó Fabregat.

Sin embargo, cada una de las 25 historias que se cuentan en Rara Pluja también tienen un trasfondo y un sentido oculto, «aunque sin demasiado afán de protagonismo». «Simplemente he querido que hubiera una pequeña doble lectura, una pequeña verdad oculta, pero nada complicado, sin ideologías o sin misterios de esos que cambian la historia del planeta, sino algo que haga que el lector se pregunte por las causas que provocan los actos de los protagonistas».

Además, el escritor catalán aseguró que la mayoría de las historias que se cuentan en estos relatos parten de la observación de la realidad en su vida cotidiana en Eivissa, Barcelona o el Pirineo, «donde me escapo siempre que puedo», y que en ellas se narran anécdotas inventadas, vividas, o manipuladas «convenientemente» que giran en torno a los temas que «han marcado» su vida como el arte, el cine, el teatro, la literatura, la pintura o la montaña.

«El relato tiene muchas ventajas»

Y todo ello, aunque parezca sencillamente imposible, condensado al máximo en unas historias que en el caso de la más larga no llega a las 13 páginas. En este sentido, Fabregat asegura que no le ha resultado difícil lograr tal concreción, sino más bien todo lo contrario, «resultó un estímulo». « Mi obra siempre se ha caracterizado por la densidad y esto, unido a que estuve 20 años escribiendo una página para un diario local, me han vuelto un firme defensor de que lo bueno, si breve, dos veces bueno», bromeó mientras aseguraba casi al mismo tiempo que «en nuestros tiempos, donde todo se hace corriendo, el relato corto tiene la enorme ventaja de que se necesita mucho menos tiempo terminarlo que una novela».

Es más, haciendo referencia a nuestros días, Carles Fabregat, se mostró convencido de que todo ha cambiado tanto que «ahora hay mucho más acceso a la cultura». «Gracias a las nuevas tecnologías, que permiten tantas cosas, se ha podido hacer posible ese viejo sueño marxista de que el arte esté al alcance de todo el mundo y la muestra está en que, con Internet o con la auto edición, hay más libros que nunca a nuestro alcance, aunque el tema de la calidad sería otro tema a debatir».

LA CITA

SÁBADO 18 DE ABRIL

20'00 horas Presentación de Rara Pluja, en la Biblioteca Municipal de Can Ventosa. Entrada libre. Presentado por la asesora lingüística Margalida Torres.

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UH defendiendo lo catalán cada día
Hace más de 2 años

Elogio de la catalanada cotidiana, nunca de la BALEAR. Siempre igual.

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Castellets a L´aire
Hace más de 2 años

Que mal debe pasarlo este hombre que añora tanto Barcelona o el Pirineo, no se que afan invasor existe por allí de la cultura Balear que ninguno quiere reconocer pero todos quieren quedarse aquí sin reconocer nuestra lengua ni nuestra personalidad, para nada catalana. .

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