Cambio de guardia en el Parlamento griego en Atenas ayer domingo. El Gobierno griego ha cerrado el acuerdo sobre su plan de austeridad con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), necesario para desbloquear la ayuda financiera con la que evitar la bancarrota del país. | Efe

TW
0

Los griegos afrontan en los próximos tres años «dolorosos sacrificios» por el duro programa de austeridad que pretende ahorrar 30.000 millones de euros, y que permitirá ahora a Atenas acceder a un plan de rescate sin precedentes organizado por el Eurogrupo y del Fondo Monetario Internacional(FMI).
«Los sacrificios son duros pero necesarios. Si no los hacemos Grecia irá a la bancarrota. Los sacrificios nos darán el tiempo necesario para aplicar los grandes cambios que necesitamos», subrayó Yorgos Papandréu, en un consejo de ministros extraordinario emitido en directo por televisión.
A cambio de esta terapia de «dolorosos sacrificios», supervisada por el FMI, el primer ministro indicó que el monto de la ayuda financiera internacional será de una envergadura «sin precedentes a nivel mundial».
«Nos encontramos en una encrucijada histórica para salvar al país. La única línea roja de mi Gobierno es no permitir que el país caiga en la bancarrota», remarcó el líder griego, que dijo que hubo que escoger entre «la catástrofe o el sacrificio».
Los detalles del programa de ahorro que prevé menos inversiones públicas, recortes en los salarios de los funcionarios, las pensiones, subidas de impuestos, privatizaciones y facilidades en el despido, los desglosó el ministro de Finanzas, Yorgos Papaconstantínu.
El objetivo final es ahorrar un total de 30.000 millones de euros, equivalente al 11% del PIB, para reducir el galopante déficit público del 13,6% a menos del 3% en 2014. También calculó que la deuda pública aumentará hasta casi el 150% del PIB en 2013, para bajar a un 144,3% del PIB en 2014. El coste de reducir en siete puntos del PIB el gasto público será que la economía caerá el doble de lo estimado por las autoridades griegas, hasta contraerse un 4% en 2010. En 2011 volverá a caer un 2,6% y sólo en 2012 se volvería a la senda del crecimiento con un modesto 1,1% del PIB, según los datos ofrecidos por Papaconstantínu. Por suparte los ministros de Finanzas de la zona euro acordaron ayer el montante de la ayuda que será concedida a Grecia para el período entre 2010 y 2012, y que ascenderá a 110.000 millones de euros, de los cuales 80.000 millones corresponderán a la zona euro.