Bartomeu Vicens, hablando ayer con este diario en prisión. | Alejandro Sepúlveda

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Con cuatro kilos menos y un aspecto bastante desmejorado, Bartomeu Vicens dio ayer la cara. Se sentó en quinta fila del teatro de la cárcel durante la misa por la fiesta de la Merced y aceptó hablar con Ultima Hora.

-¿Cómo lleva su estancia en la cárcel?
-Bueno, lo mejor que puedo. He adelgazado, pero también hago mucho ejercicio. Siempre me ha gustado el deporte e intento correr cada mañana.

-¿Le han recibido bien los otros presos?
-Creo que estoy bien integrado. En mi módulo no hay presos demasiado peligrosos.

-¿Cómo es su día a día aquí?
-Pues intento leer mucho, que siempre ha sido una de mis aficiones. Me gusta la novela negra, la histórica, la literatura clásica... En fin, trato de leer lo máximo posible para estar entretenido. La comida no es mala, es tipo rancho de cuartel, pero un poco mejor. Hablo con mucho internos, hago deporte y procuro mantenerme lo mejor posible, que a veces no es fácil.

-¿Le piden ayuda otros presos?
-Muchas veces, en ocasiones no puedo acabar de correr porque me paran continuamente. He montado una asesoría jurídica con otro interno, estudiante de Derecho, para ayudar a los compañeros y asesorarles.

-¿Cúal cree que es el futuro político de UM?
-Me parece que no puedo ser demasiado optimista. Lo curioso es que si UM cae en las próximas elecciones, como muchos vaticinan, lo habrá provocado el PSOE y eso sólo beneficia al PP, que conseguirá mayoría absoluta.

-¿Se está acabando con la corrupción?
-Es muy difícil, yo no me haría ilusiones en ese sentido.