El presunto miembro de ETA Ibon Iparragirre es conducido por agentes de la Ertzaintza durante el registro a su vivienda en Ondarroa, en cuyas proximidades fueron hallados ayer otros dos zulos, que, unidos al encontrado el jueves, contenían un total de 40 kilos de explosivos y cordón detonante. | Reuters

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Seis presos que cumplen condena en el centro penitenciario de Nanclares de Oca (Àlava) por pertenencia a ETA y por varios atentados han anunciado en una carta su «desvinculación por voluntad propia» de la banda terrorista.
En la carta, Fernando de Luis Astarloa, Josu García Corporales, Luis María Lizarralde Izaguirre, Andoni Altza Hernández, José Manuel Fernández de Nanclares y José Antonio Hernández Velasco aseguran que han abandonado ETA y que no han sido expulsados.
Los seis condenados aprovechan la carta también para desmentir que otros nueve miembros de la banda terrorista también presos hubieran sido expulsados.
Así, precisan en su escrito que José Luis Alvarez Santacristina, 'Txelis'; Kepa Picabea, Joseba Urrusolo Sistiaga, Karmen Gisasola, Iñaki Rekarte Ibarra, Andoni Muñoz Berrio, Valentín Lasarte, Esteban Murillo y Jorge Uruñuela, todos ellos condenados a elevadas penas, «tomaron la decisión de desvincularse» de ETA, aunque la banda anunció públicamente su expulsión después de haber recibido críticas por el mantenimiento de la «lucha armada».
Por otra parte, el portavoz de Etxerat Estanis Etxaburu y el abogado de Askatasuna Jon Enparantza fueron detenidos ayer después de que la Audiencia Nacional ordenara el miércoles su busca y captura para ser juzgados junto al portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi.
Agentes de la Guardia Civil arrestaron en el municipio vizcaíno de Ondarroa al portavoz de Etxerat y, posteriormente, efectivos del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron a Enparantza en San Sebastián.
Los dos arrestados fueron trasladados directamente hasta la Audiencia Nacional, donde debían haber comparecido junto al ex portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi por un presunto delito de enaltecimiento del terrorismo por participar en 2005 en un homenaje al preso etarra José María Sagarduy en Amorebieta (Vizcaya).
Días antes del inicio de la vista oral, Etxaburu y Enparantza habían comparecido ante los medios para anunciar su intención de no acudir ante el tribunal de forma voluntaria.